Tener mascotas en casa puede influir positivamente en la salud física y mental de las personas al reducir el estrés, aumentar la actividad física y promover la interacción social, según múltiples estudios científicos y expertos.
Esta relación se observa en diversos grupos etarios y se desarrolla mediante vínculos de compañía que favorecen el bienestar emocional y hábitos saludables a lo largo del tiempo.
Compañía que favorece la salud mental
Estudios científicos han señalado que el vínculo afectivo con mascotas puede proporcionar estabilidad emocional y un sentido de propósito al dueño, lo que reduce sentimientos de aislamiento social.
Además, investigaciones han demostrado que la interacción diaria con mascotas puede estimular la liberación de oxitocina —conocida como "la hormona del amor"— y disminuir el cortisol, la hormona vinculada al estrés. Este efecto físico de las interacciones calmadas con animales contribuye a un estado emocional más equilibrado entre los cuidadores.
Actividad física y salud cardiovascular
La tenencia de mascotas, especialmente de perros, fomenta la actividad física regular mediante paseos y juegos. Este tipo de ejercicio cotidiano está relacionado con mejoras en la salud cardiovascular, como la reducción de la presión arterial y el colesterol, además de favorecer la condición física general.
En adultos mayores, estos hábitos de movimiento pueden influir en la prevención de enfermedades crónicas asociadas a un estilo de vida sedentario.
Un análisis de salud pública subraya que el cuidado de mascotas puede ser un motivador adicional para mantener rutinas físicas sostenidas y beneficiosas para el corazón.
Prevención de la soledad y conexiones sociales
Tener una mascota en casa también se vincula con la prevención de la soledad y el incremento de interacciones sociales. Un meta-análisis de investigaciones psico-sociales señala que la convivencia con animales puede promover un mayor capital social y participación comunitaria, ya que los dueños tienden a salir más, conversar con otras personas y compartir actividades relacionadas con sus mascotas.
Este efecto social puede ser particularmente notable en personas que viven solas.
Cognición y envejecimiento
Algunos estudios señalan que la convivencia prolongada con mascotas puede influir en la salud cognitiva en adultos mayores. Investigaciones recientes encontraron que quienes vivieron con perros o gatos durante años presentaron un menor ritmo de declive en funciones como la memoria y la fluidez verbal, en comparación con quienes no tenían animales domésticos.
Profesionales en el área
El vínculo afectivo con un animal de compañía puede ser un factor clave para mejorar la resiliencia emocional y reducir la sensación de soledad en distintos grupos de edad", explica la psicóloga clínica Dra. María Fernanda Gómez, especializada en salud mental comunitaria en Bogotá, Colombia.
Por su parte, el médico veterinario Dr. Alejandro Morales, con experiencia en bienestar animal en Santiago de Chile, señala que "el impacto positivo de las mascotas en la salud física y psicosocial ha sido respaldado por múltiples estudios, y la responsabilidad en el cuidado promueve hábitos saludables tanto para el dueño como para el animal".