La irrigación nasal con agua de mar , practicada por adultos y niños para aliviar congestión o mantener higiene nasal, se utiliza en distintos países, donde se comercializa en presentaciones estériles que cumplen normas sanitarias, pero su uso genera dudas sobre qué es , quiénes pueden usarla , cuándo es adecuada, dónde se recomienda y por qué debe aplicarse bajo parámetros seguros.

Qué es el agua de mar utilizada para limpieza nasal

La irrigación nasal es una técnica empleada para limpiar las fosas nasales mediante soluciones salinas. Las presentaciones de agua de mar purificada y esterilizada disponibles en farmacias provienen de agua oceánica tratada para eliminar microorganismos y ajustar su concentración salina.

Estas soluciones pueden ser isotónicas (proporción similar a la de los fluidos corporales) o hipertónicas (con mayor concentración salina). Ambas se utilizan para mejorar la higiene nasal, aunque su indicación depende de las necesidades del usuario.

Es importante diferenciar entre agua marina procesada y esterilizada , apta para uso nasal, y el agua de mar directamente tomada del océano. Esta última no es segura para irrigación por el riesgo de contaminación microbiológica.

Beneficios comprobados de la irrigación nasal con agua de mar

Estudios clínicos describen que las soluciones nasales basadas en agua de mar pueden ayudar a reducir la congestión , eliminar mucosidad , disminuir partículas irritantes y favorecer la respiración . La capacidad de arrastre mecánico facilita la limpieza de alérgenos, polvo y agentes que provocan irritación.

Las soluciones isotónicas se recomiendan para uso diario, mientras que las hipertónicas se utilizan para reducir la inflamación local, especialmente en procesos como rinitis, resfriados y sinusitis.

Especialistas en otorrinolaringología señalan que estas soluciones se consideran seguras cuando cumplen estándares sanitarios, están esterilizadas y se aplican siguiendo las instrucciones.

Riesgos y precauciones necesarias

El principal riesgo identificado se presenta al usar agua de mar sin tratar , que puede contener bacterias, parásitos o contaminantes químicos. Este tipo de uso puede provocar infecciones, irritación o lesiones en la mucosa nasal.

Otro riesgo es emplear soluciones hipertónicas de manera excesiva, lo que podría causar sequedad , ardor o irritación . Por ello, su frecuencia debe seguir las recomendaciones del fabricante o del profesional de salud.

Los especialistas también advierten que, en presencia de sangrado nasal frecuente , cirugías recientes , infecciones severas , otitis o dolor persistente , un médico debe valorar al paciente antes de aplicarse.

Cómo se debe aplicar para que sea segura

La evidencia indica que la irrigación nasal segura se realiza con soluciones estériles , listas para usar y con dispositivos diseñados para esta finalidad, como aerosoles, frascos presurizados o sistemas de lavado nasal.

El usuario debe inclinar la cabeza hacia un lado y aplicar la solución en la fosa opuesta, permitiendo que el líquido salga por la otra cavidad. Este método evita la entrada accidental en los oídos.

Los dispositivos reutilizables deben lavarse con agua potable y esterilizarse periódicamente para evitar crecimiento bacteriano. La aplicación debe ser suave, sin ejercer presión excesiva.

Situaciones en las que el agua de mar es útil

La irrigación nasal puede utilizarse en casos de rinitis alérgica , resfriados , sinusitis , ambientes contaminados , exposición a alérgenos o en temporadas de alta circulación de partículas en el aire.

En climas secos o en entornos con calefacción o aire acondicionado, las soluciones isotónicas ayudan a mantener la mucosa hidratada y reducir la irritación.

En niños, se recomienda utilizar presentaciones diseñadas específicamente para edad pediátrica y aplicar la técnica con especial precaución, siempre bajo supervisión adulta.

Alternativas recomendadas por especialistas

Además del agua de mar procesada, las soluciones salinas preparadas con cloruro de sodio en concentraciones seguras son ampliamente utilizadas. Estas soluciones replican la composición fisiológica y son opciones recomendadas cuando no se dispone de productos basados en agua marina.

Los profesionales recomiendan evitar la preparación casera de soluciones con agua sin hervir o sin esterilizar, debido al riesgo de contaminación.

Conclusiones basadas en evidencia

El uso de agua de mar esterilizada para limpiar la nariz es considerado seguro y eficaz cuando se utilizan productos aprobados, se sigue la técnica correcta y se respetan las indicaciones de uso.

El agua de mar sin tratar no es apta para irrigación nasal. El cumplimiento de medidas de higiene y la elección de soluciones certificadas son claves para prevenir riesgos y garantizar un beneficio real.