Pescadores artesanales del Ecuador transforman sus redes en herramientas de salvación ambiental. La Federación Nacional de Cooperativas de Pescadores Artesanales del Ecuador (FENACOPEC) organiza la jornada "Pescando Plásticos" y recolecta más de 20 toneladas de desechos plásticos en los manglares y esteros del Golfo de Guayaquil. Este esfuerzo, que se ejecutó hasta el 30 de octubre, cierra con un evento vibrante en el Mercado La Caraguay, al sur de la ciudad.
Representantes de organizaciones aliadas se suman a esta causa, liberando ecosistemas costeros de residuos que amenazan su equilibrio natural. FENACOPEC, con más de 400 cooperativas afiliadas y alrededor de 60.000 pescadores en todo el país, lidera esta iniciativa desde hace años. Gabriela Cruz, su presidenta, destaca el rol crucial de estos trabajadores. "Los plásticos se convierten, con el mar, agua y sol, en microplásticos; se tuestan muy rápido y los cangrejos y peces se los comen", explica Cruz.
Esta contaminación no solo afecta la fauna, sino que entra en la cadena alimentaria humana, provocando daños a la salud. Además, estas jornadas conservan el suelo, aumentan las madrigueras en manglares y mantienen la seguridad alimentaria para comunidades locales.
Protección de ecosistemas costeros
Guillermo Morán, director ejecutivo de la Fundación TUNACONS, enfatiza la urgencia de actuar. "Los manglares retienen plásticos que llegan no solo de Guayaquil, sino de zonas altas, pero esa no es su función principal", afirma. Pescadores artesanales, que dependen directamente de estos ecosistemas, toman la iniciativa para aliviar la carga. Morán resalta cómo el proyecto "Pescando Plásticos" ha evolucionado: en abril de 2024, en Puerto Salinas, recolectaron más de cuatro toneladas durante una minga comunitaria con WWF.
Ahora, en 2025, el volumen triplica esa cifra, demostrando un impacto creciente. El Municipio de Guayaquil respalda plenamente esta labor. Aquiles Alvarez, alcalde de la ciudad, aplaude el esfuerzo conjunto por la sostenibilidad del Golfo. La Dirección General de Ambiente del Cabildo reporta que, mensualmente, retiran alrededor de 1.000 toneladas de desechos del Estero Salado mediante la empresa Visolit, con 18 embarcaciones y 108 trabajadores dedicados.
Sin embargo, los plásticos representan un desafío persistente: el 32% de los residuos sólidos en el relleno sanitario de Guayaquil podrían reciclarse, pero se contaminan al mezclarse con otros desechos. Iniciativas como "Retos Ambientales Guayas y Quil 2024" invierten USD 60.000 en proyectos innovadores, como "Waste Patrol" de la ESPOL, que educa a niños en reciclaje con videos animados.
Además, el Cabildo impulsa "Guayaquil Ciudad que Siembra" y "Guayaquil de Todos los Árboles", programas que crean corredores verdes conectando manglares con áreas urbanas. En octubre de 2025, estas acciones reforestan zonas clave del Estero Salado , previniendo inundaciones y protegiendo la flora. Aquiles Álvarez subraya: "Cuidar los esteros previene enfermedades y reduce la contaminación que afecta a familias guayaquileñas".
Esta colaboración municipal fortalece la resiliencia de ecosistemas frágiles, como los manglares, declarados áreas protegidas por ordenanzas locales desde 2019. La contaminación plástica en Guayaquil no surge de la nada; datos verificados revelan su magnitud . El Municipio recolecta 700 toneladas mensuales de desechos en esteros urbanos , un incremento desde las 360 toneladas de 2014, según la Dirección de Ambiente.
Quito y Guayaquil generan el 59,3% de residuos sólidos nacionales , con plásticos como el contaminante principal: solo el 10% se recicla globalmente, y en Ecuador, más de 260.000 toneladas anuales de plásticos de un solo uso saturan el ambiente. El puerto de Guayaquil ingresa el 90% de importaciones de residuos plásticos al país, exacerbando el problema. Durante la pandemia de COVID-19, la situación empeoró: mascarillas, guantes y colchones contaminados inundaron esteros como Salado y Mogollón, que cubren 80 kilómetros y albergan especies endémicas.
En 2025, el Día Mundial del Medio Ambiente alerta que 11 millones de toneladas de plásticos entran anualmente a ríos y mares , con costos sociales de hasta 600.000 millones de dólares. Cada persona ingiere más de 50.000 partículas plásticas al año, según la ONU. Estos hechos impulsan a FENACOPEC a actuar: en redes sociales, publican videos de recolectas en manglares, mostrando redes llenas de botellas y redes abandonadas que asfixian cangrejos.
Por otro lado, antecedentes de FENACOPEC ilustran su compromiso histórico. Fundada hace más de 26 años, la federación celebra alianzas como la Cumbre Pesquera de 2023, uniendo artesanales e industriales para una pesca sostenible . En su 17 aniversario, el Ministerio de Agricultura entregó motores fuera de borda a cooperativa s, beneficiando a 300.000 familias. Gabriela Cruz, al frente desde hace una década, ha impulsado diálogos con Petroecuador por combustible accesible y con la Asamblea Nacional por regulaciones inclusivas. Estas victorias reflejan cómo FENACOPEC pasa de la defensa laboral a la ambiental.
Sin embargo, los desafíos persisten . El Estero Salado, delimitado en tres zonas de alta contaminación por el Municipio , recibe descargas de 929 empresas cercanas, el 63% de ellas alimenticias. Ordenanzas de 2018 prohíben plásticos de un solo uso en Guayaquil, pero avances son limitados: solo sorbetes redujeron su uso. Activistas critican botaderos a cielo abierto en 48% de municipios ecuatorianos, que polucionan aire, suelo y agua. Aun así, "Pescando Plásticos" ofrece esperanza: en 2025, NIRSA se une con eco-FAD biodegradables, reduciendo impactos en pesca de atún.
En consecuencia, esta jornada no solo limpia; educa y une. Pescadores como Luis Chávez, reconocido como el mejor en 2023, lideran talleres en caletas con 22.000 embarcaciones artesanales. Comunidades en Mapasingue y Urdesa reportan menos obstrucciones en ramales, mejorando el flujo de aguas lluvias. El Municipio invita a denunciar arrojos vía línea 181, sancionando infractores. Transición hacia cero plásticos requiere más: impuestos a botellas no retornables existen, pero excluyen lácteos y medicamentos.
Finalmente, expertos coinciden en que acciones como esta pavimentan el camino a los ODS 2030 . Ecuador, ahogado en basura, necesita políticas coordinadas con GADM y privados. FENACOPEC y Guayaquil demuestran que el esfuerzo comunitario genera un cambio real. Mientras los manglares respiran aliviados, pescadores artesanales aseguran: su lucha protege no solo el mar, sino el futuro de todos. La próxima edición promete escalar, invitando a más aliados para un Golfo limpio y vivo.

