Un Tribunal de Garantías Penales de Santo Domingo de los Tsáchilas condenó a Javier D., John C. y Carlos M. a 18 años y 8 meses de prisión por robo y secuestro. Esto tras un violento asalto perpetrado la madrugada del 25 de enero de 2025 en la vía Puerto Limón–Luz de América, donde intimidaron y retuvieron a un conductor contratado mediante una aplicación de transporte, despojándolo de sus pertenencias y exigiéndole claves bancarias.
La madrugada del 25 de enero de 2025, un conductor de una aplicación de transporte vivió una pesadilla que marcó un nuevo capítulo en la lucha contra la delincuencia en Santo Domingo de los Tsáchilas. Los hechos ocurrieron cuando Javier D., John C. y Carlos M.,contrataron a la víctima en Ambato para un supuesto viaje hacia Santo Domingo.
Las amenzas
Al llegar a la cooperativa Plan de Vivienda Municipal, el escenario cambió drásticamente. Javier D., intimidó al conductor con un arma de fuego. Esto mientras John C. y Carlos M. lo agredieron físicamente para despojarlo de dinero, un celular y un reloj. No contentos con el robo, los agresores trasladaron a la víctima contra su voluntad a un inmueble desconocido, donde permaneció retenidadurante varias horas.
Allí, bajo amenazas, le exigieron las claves de su banca móvil, buscando acceder a sus recursos financieros. La víctima fue liberada en una vía rural, donde, en un acto de valentía, logró pedir auxilio a moradores del sector. Estos, de inmediato, alertaron al sistema de emergencias ECU 9-1-1. Con ello se desencadenó una rápida respuesta de las autoridades.Un operativo conjunto de control militar permitió la captura en flagrancia de los tres implicados en elrobo y secuestro.
Los agentes detuvieron el vehículorobado, conducido por Javier D., mientras John C. y Carlos M., lo escoltaban en una motocicleta. La evidencia recolectada en el lugar, sumada a la pronta denuncia, fue clave para la aprehensión y posterior condena.
Proceso judicial
En la audiencia de juicio, la Fiscalía presentó un conjunto de pruebas que dejaron poco margen a la duda. El testimonio de la víctima detalló la violencia sufrida y el temor vivido durante las horas de cautiverio. Los agentes aprehensores, por su parte, corroboraron las circunstancias de la detención, mientras que el agente investigador aportó un relato cronológico de los hechos.
Un perito de criminalística realizó el reconocimiento del lugar, recolectando evidencias físicas que reforzaron el caso. Además, se incluyó una pericia de audio y video que registró la llamada de auxilio al ECU 9-1-1, un elemento crucial para documentar la respuesta comunitaria y la intervenciónpolicial.
La sentencia
El Tribunal de Garantías Penales, tras valorar las pruebas, dictó una sentencia de 18 años y 8 meses de prisión, considerando agravantes como el uso de arma de fuego y la planificación del delito. (27)