Un tribunal sentenció a Carlos A.S., a diecinueve años de prisión tras comprobar su implicación directa en el tráfico ilícito de drogas en Portoviejo. La Fiscalía General del Estado presentó pruebas que confirmaron la venta de drogas por parte del acusado, actividad detectada en la parroquia San Pablo.
La investigación comenzó gracias a información entregada por una fuente reservada a la Policía Nacional, quien alertó sobre posibles actividades de microtráfico en la zona. Los agentes acudieron al lugar y observaron a dos individuos en actitud sospechosa. Al intentar interceptarlos, ambos intentaron huir, pero fueron neutralizados y sometidos a un registro corporal.
Durante la revisión, los agentes encontraron a Carlos A.S., en posesión de más de 130 fundas pequeñas con diferentes tipos de sustancias. Un análisis de campo determinó que se trataba de droga, ya fraccionadas en dosis preparadas para la venta. Ante este hallazgo, arrestaron a ambos sospechosos, aunque posteriormente un juez ratificó la inocencia del segundo involucrado tras la etapa de juicio.
Procedimiento policial y hallazgos
Los agentes presentaron testimonios y documentación clave durante la audiencia sobre el caso. Entre las pruebas expuestas, se incluyó el informe investigativo, el acta que detalla el levantamiento de evidencias y el reconocimiento oficial del lugar de los hechos.
La pericia técnica confirmó que las sustancias incautadas sumaban 263 gramos de marihuana y 281 gramos de pasta base de cocaína, una cantidad significativa que, según la normativa nacional, constituye tráfico a gran escala.
Fundamentos jurídicos de la sentencia
El tribunal dictó la sentencia con base en el artículo 220, numeral 1, literal c) del Código Orgánico Integral Penal (COIP). Esta disposición sanciona el tráfico ilícito de drogas en grandes cantidades con penas privativas de libertad que van desde diecinueve hasta veintidós años.
La Fiscalía presentó además informes técnicos que detallaban la identificación y el pesaje preciso de las drogas incautadas. Estos informes fueron fundamentales para demostrar que se trataba de sustancias listas para su distribución en el comercio ilegal.
Relevancia del caso para la justicia local
Esta sentencia envía un mensaje claro sobre las consecuencias del microtráfico en Portoviejo y el compromiso de las autoridades para combatir este delito. El caso destaca la colaboración efectiva entre la ciudadanía, la policía y la justicia para identificar y sancionar a quienes participan en la venta ilícita de drogas.
Finalmente, durante el proceso judicial, los jueces escucharon tanto a los agentes aprehensores como a los peritos, quienes dieron detalles sobre la investigación y los procedimientos realizados al momento de la detención. Todo el material probatorio presentado resultó clave para alcanzar la condena de diecinueve años impuesta a Carlos A.S.
