Los comerciantes del centro de Santo Domingo retomaron sus actividades con temor, luego del atentado explosivo ocurrido la madrugada del 1 de enero en un local comercial de la avenida 29 de Mayo.

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La explosión se registró durante la madrugada del miércoles 1 de enero de 2026, en un local de venta de colchones y electrodomésticos ubicado en la avenida 29 de Mayo y calle Ibarra, en Santo Domingo. Según información preliminar, ese establecimiento habría sido el blanco del ataque.

La onda expansiva fue considerable. De acuerdo con testimonios recogidos en el sitio, el impacto afectó al menos una cuadra y media a la redonda. Ventanales estallaron y estructuras cercanas sufrieron daños visibles.

Entre los inmuebles afectados constan una cooperativa de ahorro y crédito, un hotel, un edificio de departamentos, otro almacén de electrodomésticos y varias oficinas del sector comercial.

Santo Domingo: intervención de emergencia y daños persistentes

Tras el estallido, unidades policiales, organismos de rescate y personal de limpieza acudieron al lugar. Durante varias horas, retiraron escombros y fragmentos de vidrio que cubrían aceras y calzadas.

Pese a las labores, aún permanecen restos de vidrios en algunas calles. La zona registra alto tránsito peatonal diario, lo que mantiene el riesgo latente para comerciantes y compradores.

Por tratarse de un feriado nacional, varios locales permanecieron cerrados. En otros puntos se observan ventanas cuarteadas cuyos vidrios no han sido retirados. En ciertos tramos, la cinta amarilla sigue delimitando áreas peligrosas.

Temor entre comerciantes del centro de Santo Domingo

Con la reactivación progresiva del comercio, el temor es evidente. Un cuidador de vehículos relató que la explosión fue impactante y que la sensación de inseguridad persiste entre quienes trabajan en la zona.

Una comerciante de ropa, que pidió no ser identificada por miedo a represalias, aseguró en voz baja que continúan atendiendo “con miedo”. Su nerviosismo era visible. “No sabemos qué pasará”, expresó mientras observaba el entorno.

Otro comerciante, ubicado más lejos del epicentro, indicó que el atentado se ha convertido en el principal tema de conversación entre comerciantes y transeúntes que llegan a la peatonal 3 de Julio. Temen lo que pueda pasar "no sabemos a qué hora ni a quién le pase, salimos de casa con miedo porque no sabemos si vamos a regresar".

Investigación policial en Santo Domingo y silencio en el sector

En el sector, pocos se atreven a hablar sobre las posibles causas del ataque. Algunos dicen no conocer los motivos. Otros prefieren guardar silencio por precaución.

Hasta el cierre de esta edición, la Policía Nacional no ha confirmado el móvil del atentado ni el tipo de artefacto utilizado. La investigación continúa bajo reserva.

Lo cierto es que el ataque explosivo dejó una huella profunda en el corazón comercial de Santo Domingo, donde la actividad se mantiene, pero marcada por el miedo y la incertidumbre (31).