Las autoridades judiciales de Quito, Ecuador, dispusieron que Luis Alfonso S. G., de 74 años de edad, regrese a su medida de arresto domiciliario bajo custodia policial tras haber protagonizado una insólita fuga. El ciudadano, que se encuentra procesado por femicidio en una causa previa, logró evadir la justicia luego de que el policía que lo vigilaba fuera incapacitado con una sustancia desconocida. Ante este escenario, las autoridades abrieron una nueva instrucción fiscal por el delito de evasión (fuga), regulado en el artículo 274 del Código Orgánico Integral Penal.
Detalles de la insólita evasión en el norte de Quito
El primer dictamen de arresto domiciliario se ejecutó el pasado 6 de junio de 2026, cuando las autoridades determinaron que, debido a su tercera edad, el investigado debía permanecer retenido en un domicilio ubicado en las calles Joaquín Murrieta y Pablo Esteban Yerovi, en el sector de Pisulí, en Quito. Para velar por el estricto cumplimiento de la ley, la Policía Nacional asignó de forma permanente a un agente para su vigilancia. Sin embargo, los protocolos de seguridad fallaron de manera imprevista cuando un tercero vulneró la vigilancia del domicilio simulando un acto de asistencia familiar.
Según se relató, un ciudadano se presentó en la vivienda identificándose como hijo del detenido. Tras ingresar con el pretexto de entregar alimentos, el desconocido le ofreció un jugo al uniformado de turno. A los pocos minutos de ingerir el líquido, el agente empezó a manifestar síntomas de mareos, somnolencia extrema y desorientación. Al perder el custodio sus capacidades operativas, el acusado aprovechó de inmediato la vulnerabilidad de la escena para escapar de la propiedad.
Despliegue operativo y capturas en el sector de la vía a Nono
Cuando el agente afectado logró verificar las habitaciones, constató la ausencia del procesado y dio la alerta. La institución del orden activó de inmediato un contingente masivo en las zonas de La Roldós y Pisulí. Durante los rastreos, varios moradores relataron a los uniformados que observaron a un hombre de la tercera edad que caminaba descalzo por una zona de vegetación. Según el testimonio, el sospechoso se reunió con otro individuo para avanzar con rapidez con dirección hacia la vía que conduce a la localidad de Nono.
Las acciones del Bloque de Seguridad permitieron la captura del presunto cómplice en Quito, identificado como José Luis S. P., junto con el policía afectado por la sustancia. En la audiencia judicial se ratificó la legalidad de los arrestos, aunque el magistrado de turno otorgó medidas alternativas y ordenó la libertad de ambos mientras avanza la indagación de la Fiscalía. También se logró la recaptura del adulto mayor fugitivo.
Nuevas medidas judiciales y factibilidad del nuevo encierro
A pesar de la fuga del procesado por femicidio y su recaptura, la jueza a cargo de la nueva causa resolvió tramitar el caso mediante procedimiento directo y ratificar la misma medida cautelar. Para blindar la efectividad de la resolución y evitar un segundo incidente, la magistrada ordenó a la Policía Judicial de Flagrancia la ejecución obligatoria de un estudio de factibilidad del domicilio en Pisulí. Este informe técnico determinará si la vivienda cumple con las características indispensables para operar como centro de detención provisional seguro.
Adicionalmente, el documento judicial formalizó una conminatoria directa al hijo del adulto mayor, estableciendo la obligación legal de proveer de forma continua la manutención y alimentación requeridas por el detenido. Esta disposición busca evitar que terceras personas no autorizadas se aproximen al perímetro de seguridad con el pretexto de ingresar suministros básicos.
