Delincuentes armados cometen múltiples asaltos y robos en carreteras de vehículos, como en la vía Correagua, que une la parroquia Crucita (Portoviejo) con Charapotó (Sucre), en la provincia de Manabí, Ecuador. Los antisociales operan principalmente por las noches, movilizados en motos y carros. Interceptan a las víctimas, las trasladan a sectores alejados y oscuros para abandonarlas, y huyen con los automotores. Muchos casos no llegan a denuncia formal, limitando la acción policial.
Víctimas afectadas relataron patrones similares. Los delincuentes actúan con rapidez y portan armas, generando temor. Tras el robo, dejan a los conductores en áreas rurales sin iluminación ni acceso inmediato.
El coronel Wladimir Acurio, jefe de la Policía en Manabí, explicó que la ausencia de denuncias impide intervenciones efectivas. “Sin denuncias no se puede hacer mucho”, afirmó el oficial, quien resaltó que bandas especializadas en robo de carros han sido desarticuladas en operativos previos.
Robos en carreteras y posterior rescate
Acurio criticó una práctica común entre propietarios. “Muchas veces los dueños de los carros que han sido robados negocian directamente con los delincuentes para, mediante un acuerdo económico, les devuelvan sus vehículos y eso no puede suceder”, declaró. Esta conducta obstaculiza investigaciones y permite que redes delictivas operen con impunidad.
Autoridades planifican y ejecutan operativos constantes en las vías. Buscan prevenir estos delitos mediante patrullajes y controles.
Delincuencia vial en Manabí
Manabí registra alta incidencia en robos de vehículos. Hasta el 12 de diciembre de 2025, las autoridades contabilizaron 1.511 casos en la provincia, según reportes consolidados. Esta cifra la posiciona entre las más afectadas del país, junto a Guayas y Pichincha.
A nivel nacional, robos en ejes viales aumentaron significativamente. En el primer semestre de 2024, crecieron un 105%, con cientos de alertas al ECU-911. Aunque datos de 2025 muestran esfuerzos policiales con recuperaciones y desarticulaciones, la subdenuncia complica estadísticas precisas.
Manabí enfrenta además una crisis de violencia letal. Hasta el 21 de diciembre de 2025, acumuló 1.216 muertes violentas, récord histórico que supera las 940 de 2023. El 90% se vincula al narcotráfico y disputas territoriales.
Autoridades refuerzan presencia en vías secundarias como Correagua. Recomiendan viajar en convoy, evitar horarios nocturnos y denunciar inmediatamente al ECU-911 o Fiscalía.
Este tramo vial, estratégico para conexión costera, exige mayor coordinación comunitaria. La denuncia formal permite activar protocolos de búsqueda y captura, fortaleciendo la seguridad general en Manabí. (22)

