El Ejército Ecuatoriano ejecutó una operación de reconocimiento ofensivo en la parroquia Sosote, cantón Rocafuerte (Manabí), tras procesar información de inteligencia militar sobre actividades ilícitas en la zona, logrando el decomiso de armas de fuego y dispositivos de radiocomunicación.
Detalles de la intervención militar
La incursión fue planificada bajo estrictos protocolos de vigilancia, con el objetivo de reducir los índices de inseguridad en el sector. Durante el despliegue del personal táctico, se localizaron varios elementos que se presume serían utilizados por grupos dedicados a actividades delictivas en la provincia.
Las unidades operativas confirmaron el hallazgo de una pistola calibre 9 mm junto a 10 municiones del mismo calibre. Adicionalmente, los uniformados retuvieron una escopeta de fabricación artesanal. Estas armas frecuentemente están asociadas con el control territorial por parte de bandas delictivas en zonas rurales y periféricas de Manabí.
Incautación de equipos y protocolos legales
Además de la armas, un elemento clave del decomiso fueron los 07 equipos de comunicación hallados en el lugar. Estos dispositivos son fundamentales para las estructuras ilegales, ya que permiten la coordinación de actividades ilícitas y el monitoreo de los movimientos de las fuerzas del orden. La captura de esta tecnología representa un golpe logístico a la capacidad operativa de los grupos que operan en esta jurisdicción.
Las armas y los equipos electrónicos fueron puestos a órdenes de las autoridades, siguiendo la cadena de custodia establecida para que se realicen los peritajes técnicos necesarios y el trámite legal pertinente. No se reportaron detenciones en el sitio, pero las investigaciones continúan para identificar a los responsables.
Contexto de seguridad en Manabí
La provincia de Manabí mantiene una presencia reforzada de las Fuerzas Armadas como parte de una estrategia nacional de control de armas, municiones y explosivos. Estas acciones responden a la necesidad de neutralizar las amenazas internas y garantizar el orden público en sectores identificados como puntos críticos por los informes de inteligencia.
El Ejército Ecuatoriano ha ratificado que sus operaciones son permanentes y dinámicas, abarcando tanto áreas urbanas como rurales, con el fin de desarticular la logística del crimen organizado. Estas intervenciones forman parte de los esfuerzos continuos para devolver la tranquilidad a los ciudadanos y prevenir la comisión de delitos violentos mediante el decomiso preventivo de armamento.
