El reciente hallazgo de ocho cuerpos en una zona rural de Babahoyo, en el Litoral de Ecuador, evidenció nuevamente la crisis de violencia que golpea al país.
Los restos fueron encontrados en la vía Jujan-Babahoyo, la mañana del pasado miércoles y de inmediato disparó las alertas entre los familiares de ocho jóvenes que el pasado domingo salieron desde el sector La T de Daule, en Guayas, hacia Milagro, y no volvieron a dar señales de vida.
La tarde de ayer, se confirmó que siete de los cuerpos corresponden al grupo reportado como desaparecido.
Solo un cadáver está sin identificar
Así lo indicó el coronel Galo Muñoz, comandante policial de la Zona 5, en los exteriores del Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses, ubicado en el oeste de Guayaquil.
En cuanto al octavo cuerpo, Muñoz aseguró que, "por default", sería el último miembro del grupo. Sin embargo, el cadáver continuará bajo análisis de los peritos para determinar con claridad si se trata del menor de 15 años que viajó junto con los otros siete.
Cristóbal Morán, allegado a las familias de los desaparecidos, dijo a Expreso que, tras la identificación de los jóvenes, la preocupación creció entre los habitantes de La T de Daule. "Nos han informado que los cuerpos serán entregados de manera progresiva porque aún se realizan varias pericias. Sin embargo, la comunidad de La T analiza efectuar un nuevo plantón para exigir mayor celeridad en el proceso de reconocimiento e identificación de los cadáveres", expresó.
Al momento, las autoridades no han confirmado los móviles de este crimen múltiple que tiene en vilo al país. Aunque no se descarta que el crimen organizado esté relacionado. hechos similares.
Crímenes múltiples siembran el terror
Este caso se suma a otros similares registrados en los primeros meses de 2026. En enero, seis jóvenes del recinto Fátima, en el cantón Pedro Carbo, fueron reportados como desaparecidos después de salir en motocicletas con dirección a la playa, durante el feriado de Año Nuevo.
El grupo tenía entre 17 y 25 años y perdió contacto con sus familias el 3 de enero. Los cuerpos de ellos fueron hallados en una localidad rural de la provincia de Santa Elena, el pasado 13 de enero.
Otro hecho ocurrió en febrero, en Naranjal, provincia de Guayas, donde las autoridades identificaron a ocho víctimas tras un hallazgo de restos humanos en una zona rural del recinto Villanueva.
La mayoría era oriunda de Manabí: tres de Manta y cuatro de Portoviejo; una persona era de Guayas. La Policía mantuvo operativos para recabar indicios sobre los responsables.
Estos episodios reflejan un patrón que ha marcado el debate público sobre la seguridad.
Cifras que deja la violencia en Ecuador
El archivo estadístico de homicidios intencionales de enero a abril de 2026 registra 2.778 muertes violentas en Ecuador. La cifra equivale a un promedio mensual de 694,5 casos y a cerca de 23 muertes violentas diarias. Aunque el total es menor al de enero-abril de 2025, cuando se reportaron 3.150 casos, el volumen mantiene el fenómeno entre los principales problemas de seguridad del país.
La reducción interanual para el periodo enero-abril es de 372 casos, es decir, 11,8 % menos frente al mismo tramo de 2025. Sin embargo, la concentración territorial sigue siendo alta. Guayas registró 1.223 muertes violentas, el 44 % del total nacional. Le siguieron El Oro, con 359 casos; Manabí, con 348; y Los Ríos, con 337.
En conjunto, Guayas, El Oro, Manabí y Los Ríos concentraron 81,6 % de las muertes violentas del país entre enero y abril.
Para la experta en seguridad Michelle Maffei, se requiere una voluntad política y una visión a futuro de Estado, no de gobierno, para reducir los hechos violentos que ahora causan zozobra en la ciudadanía. También una reestructuración completa de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas, instituciones cooptadas por el crimen organizado. "Si no se habla del problema de coimas y corrupción dentro del Ecuador, poco o nada se puede lograr", sostuvo.
