El comandante de Policía de El Oro, Renato González, anunció el cierre definitivo de la cárcel de Machala, tras determinar que el recinto no ofrece las garantías mínimas de seguridad.

Google PreferredCanal de WhatsApp

La medida responde a una crisis acumulada de 75 años de antigüedad en su infraestructura, constantes ataques externos y una cifra alarmante de muertes violentas en su interior, lo que ha motivado el inicio de un proceso de reubicación total de los privados de libertad hacia otros centros del país.

Crisis de seguridad en la cárcel de Machala

La decisión de clausurar el centro penitenciario se fundamenta en un análisis técnico de vulnerabilidades. Según la autoridad policial, el penal ha sido blanco recurrente de ataques con explosivos y amenazas directas contra el personal administrativo y guías.

El factor determinante fue la violencia interna registrada durante el periodo anterior; el coronel González señaló que "durante el año 2025 más de 70 personas, es decir, personas privadas de la libertad, fueron asesinadas al interior de esta cárcel. Por lo tanto, eso nos demuestra que es una cárcel que no presta las condiciones de seguridad adecuadas".

El entorno geográfico de la cárcel también influyó en la decisión. El penal colinda con el parque Zoila Ugarte de Landívar, el Comando de Policía y zonas residenciales consolidadas hace cuatro décadas. Para los habitantes cercanos, la presencia del reclusorio representaba un riesgo latente ante posibles amotinamientos o balaceras.  

Reos ya han sido trasladados

El proceso de desocupación comenzó formalmente el pasado 11 de marzo, fecha en la que se ejecutó el traslado de 400 reos.

Actualmente, permanecen en el sitio 447 internos, quienes serán enviados a distintas provincias en los próximos días bajo estrictos protocolos de vigilancia.

Esta medida busca eliminar un foco de inseguridad que, debido al crecimiento urbano, quedó ubicado a solo cinco cuadras del centro de Machala.

Reacciones y situación de la población femenina

El anuncio ha generado posturas encontradas en la sociedad civil. Mientras los residentes del sector celebran la clausura por la tranquilidad que esto supone para sus familias, los profesionales del derecho y familiares de los internos expresan preocupación.

El abogado Christian Ramírez manifestó a Ecuavisa que la reubicación dificulta el ejercicio de la defensa técnica, al señalar la necesidad de entrevistarse con sus clientes para formar una teoría del caso sólida.

En cuanto a la población femenina, el sistema penitenciario ya había adelantado gestiones previas. El área destinada a mujeres reclusas está cerrada desde el 15 de enero, fecha en la que 103 internas fueron trasladadas tras el cierre del centro de Zaruma. Desde ese momento, cualquier mujer detenida en la provincia de El Oro es derivada automáticamente a centros penitenciarios fuera de la jurisdicción provincial.

Impacto urbano y futuro del predio

El cierre de la cárcel de Machala marca el fin de una era para el sistema de justicia en la región sur del Ecuador.

Con una edificación que superaba las siete décadas, la obsolescencia estructural impedía la implementación de tecnología moderna de vigilancia, como escáneres corporales o inhibidores de señal celular de alta potencia.

Las autoridades aún no han detallado cuál será el destino final del terreno o si la infraestructura será demolida para dar paso a proyectos municipales o estatales.