Un hombre de 22 años murió este lunes tras ser atacado a tiros en la vía Calderón-Alajuela, a la altura del sitio Potrerillo, parroquia Calderón, en el cantón Portoviejo.
Testigos observaron que varios atacantes llegaron en motocicleta y abrieron fuego contra la víctima, Renet Joel Mendoza Mendoza, quien trabajaba como repartidor de chifles. El ataque ocurrió alrededor de las 18h00, frente a vecinos y transeúntes que se encontraban en la zona.
Después del atentado, Mendoza fue trasladado con heridas de bala al hospital Verdi Cevallos, donde falleció aproximadamente una hora después. Residentes relataron que el joven, conocido por vivir y trabajar en Potrerillo, no tuvo oportunidad de defenderse ante la emboscada de los agresores.
La investigación preliminar de las autoridades registra que los agresores aprovecharon la facilidad de huida que brindan las motocicletas para escapar rápidamente del lugar. La Policía recabó evidencias y tomó testimonios para esclarecer las causas del ataque y dar con los responsables.
El contexto violento en Portoviejo
Con este crimen, Portoviejo suma ya 116 muertes violentas en lo que va de 2024, cifra que ha ido en aumento durante los últimos meses. En las últimas 24 horas se han reportado cinco asesinatos en la capital manabita, lo que mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad local.
Este nuevo suceso violento se suma a otros antecedentes preocupantes en la zona de Potrerillo. En octubre de 2024, cuatro personas fueron asesinadas dentro de una vivienda del sector, en un hecho que conmocionó a la comunidad. Además, el 25 de mayo de este mismo año, dos hombres que se movilizaban en un vehículo Kia fueron baleados y murieron en la vía a Alajuela, justo frente al ingreso a Potrerillo.
El histórico de violencia incluye también el homicidio ocurrido el 12 de junio, cuando un crimen se registró en el tramo entre Pachinche en Medio y Potrerillo. Estos hechos resaltan la preocupante frecuencia de ataques armados y la inseguridad latente en este sector de Portoviejo.
La víctima del más reciente ataque, Renet Joel Mendoza Mendoza, era conocido en la zona por su oficio como repartidor. Sus vecinos lamentan la pérdida y señalan la necesidad de respuestas inmediatas para frenar la ola de violencia.
Frente a este clima de inseguridad, la comunidad de Potrerillo y Calderón continúa exigiendo mayor presencia policial y acciones eficaces para reducir los homicidios y crear un entorno más seguro para quienes viven y trabajan en la zona.
