El hijo, de 11 años, del cabo primero Nelson Delgado Pinargote, uno de los dos policías abatidos en el cantón Olmedo, Manabí, rompió en llanto. Lo hizo ante oficiales de la Policía Nacional al exclamar: "Se me fue mi papá, con quien voy a compartir tiempo ahora". El emotivo momento ocurrió durante una reunión familiar con altos mandos en el Comando de Policía de Portoviejo, un día después del crimen.
Delgado, junto al sargento segundo Edgar Suárez Gómez, se convirtieron en víctimas mortales de un ataque armado en el cantón manabita. El hecho se registró el martes 11 de noviembre cuando hombres armados los emboscaron y dispararon en varias oportunidades. Esto, en represalia a operativos de control en zonas de alta criminalidad, explicó Geovanny Naranjo, jefe de la zona 4 (Manabí y Santo Domingo) de la Policía.
Familiares de Delgado Pinargote, acompañados por parientes del sargento segundo Edgar Eduardo Suárez Gómez , se reunieron con Geovanny Naranjo, y otros oficiales. Mientras los uniformados y familiares consolaban al menor, este se acercó a los presentes para expresar su pérdida. Delgado Pinargote, de 41 años, y Suárez Gómez, de 32, realizaban labores de inteligencia en una calle de Olmedo.
Los agresores dispararon múltiples veces , hiriendo a Delgado en el pie antes de ejecutarlo en el suelo; Suárez intentó huir, pero fue alcanzado por balas. Aparte de eso resultó atropellado por el automotor de los criminales. Naranjo informó que unidades especializadas de investigación e inteligencia identificaron a los implicados , activando un plan de recompensas para su captura.
"Más que la identificación es la ubicación de dónde se esconden", enfatizó el oficial durante una rueda de prensa en Portoviejo. Tras el hecho, la Policía Nacional ejecutó allanamientos, deteniendo a dos personas. El ataque se enmarca en operativos de seguridad desplegados en cantones con elevados índices de extorsión, secuestro y asaltos a transporte público.
Estos homicidios elevan a trece el número de agentes policiales víctimas de muertes violentas en Ecuador durante 2025, según el Ministerio del Interior. La cifra refleja un incremento del 146% en ataques a uniformados desde el año 2014, con 166 policías y militares fallecidos en total en ese periodo. Manabí, junto a Guayas , concentra la mayor violencia criminal del país.
Autoridades atribuyen estos hechos a disputas territoriales entre bandas narcotraficantes , exacerbadas por la porosidad de rutas costeras como las de Manabí. Naranjo lamentó "el nivel de criminalidad de estos delincuentes por la violencia con la que actuaron", reiterando el compromiso institucional con la protección de sus miembros. La Policía Nacional extendió el despliegue de agentes en la zona, incorporando drones. (17)

