Cuatro hombres, entre ellos un menor de 16 años, fueron asesinados la mañana del martes 11 de noviembre en el sector Aguas Blancas , del cantón Pichincha, Manabí . La Policía Nacional confirmó que se encontraron los cuerpos con múltiples impactos de bala, en lo que se presume fue una masacre ejecutada en otro punto y posteriormente trasladada al sitio.

Hallazgo en una zona de difícil acceso

El hallazgo ocurrió alrededor de las 07:00, tras una alerta al ECU-911. Agentes de Criminalística llegaron hasta una propiedad privada, ubicada cerca de un barranco en una guardarraya rural de Aguas Blancas. Tres de los cadáveres estaban apilados uno sobre otro, mientras que el cuarto yacía a unos tres metros de distancia. Todos presentaban heridas de arma de fuego y signos de ejecución. Se trasladó los cuerpos a la morgue de Manta , donde se desarrollaron las labores forenses. Según la Policía, el área es de difícil acceso, lo que complica los patrullajes y el control de actividades delictivas en la zona.

Masacre conmociona a Quevedo

Entre los fallecidos se identificó a Darwin Ariel Quiñonez , de 16 años, quien residía en la ciudadela El Guayacán, en Quevedo . La noticia de su muerte causó conmoción en redes sociales, donde familiares y amigos expresaron su dolor por la pérdida. El adolescente, dedicado al corte de cabello y reparación de equipos de refrigeración , había desaparecido la noche anterior. Según allegados, fue visto por última vez el lunes en la tarde, cuando mencionó que se dirigía a trabajar. Horas después, sus familiares reconocieron su cuerpo en fotografías difundidas en redes sociales tras la masacre en Aguas Blancas . La escena de crimen, por su crudeza, ha impactado profundamente a la comunidad.

El dolor de una familia quevedeña

Los allegados de Darwin Ariel esperaban este miércoles la llegada del cuerpo a Quevedo para realizar el velorio y posterior sepultura . “Era un joven con sueños, quería estudiar ingeniería”, comentó un amigo. Durante un reciente encuentro juvenil en una iglesia, el adolescente había compartido su deseo de superarse y retomar sus estudios. “Él buscaba un mejor futuro, siempre hablaba de su familia”, recordó otro compañero. Las familias de las cuatro víctimas exigen justicia y un esclarecimiento rápido del caso, temiendo que la violencia siga extendiéndose entre Manabí y Los Ríos , provincias donde los asesinatos múltiples han aumentado en los últimos meses.

Autoridades investigan la masacre

De acuerdo con los reportes iniciales, los investigadores presumen que el crimen se cometió en una escena primaria y que los cuerpos fueron abandonados después en Aguas Blancas. Hasta el cierre de esta edición, no se ha confirmado la identidad de las otras tres víctimas. La Policía Nacional continúa con las pericias y levantamiento de evidencias balísticas, mientras que la Fiscalía abrió una investigación previa por homicidio múltiple .

Contexto de violencia en la Costa

En los últimos dos años, la región Costa ha sido escenario de varias masacres con patrones comparables: víctimas ejecutadas, abandono de cuerpos en zonas rurales y vínculos con rivalidades delictivas. Las autoridades insisten en que el control territorial es clave para frenar este tipo de hechos, aunque los habitantes sienten cada vez más temor por la expansión de la violencia hacia áreas antes consideradas seguras. El caso de Aguas Blancas se suma a la larga lista de asesinatos múltiples que marcan el deterioro de la seguridad ciudadana en Ecuador (31).