La Policía ejecutó una operación contra el crimen organizado, logrando la desarticulación de una estructura delictiva dedicada al secuestro extorsivo, intimidación y delitos contra la vida. La intervención, desarrollada tras labores de inteligencia, tuvo lugar en las zonas de Guayaquil, Durán y Samborondón, con el objetivo de frenar el impacto de esta organización en la seguridad ciudadana.
Como resultado de doce allanamientos coordinados, los agentes lograron la captura de doce ciudadanos, quienes presuntamente integraban esta red criminal. Entre los aprehendidos figuran dos individuos catalogados por las autoridades como objetivos de interés penal relevante, debido a su presunta vinculación con diversos actos ilícitos registrados entre febrero y abril de 2026.
Amenaza a la movlidad en zonas urbanas
Estos detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para el proceso judicial correspondiente. El modus operandi de esta organización representaba una amenaza constante para la movilidad en zonas urbanas. Según el informe policial, los sospechosos utilizaban vehículos tipo taxi y otros autos particulares para interceptar y captar a sus víctimas.
Una vez retenidas contra su voluntad, las personas eran sometidas a actos de intimidación psicológica y física, siendo obligadas a realizar transferencias bancarias inmediatas bajo coacción. Posteriormente, los secuestradores exigían grandes sumas de dinero a los familiares de los afectados para garantizar su liberación, operando bajo un esquema de presión constante.
Varias evidencias entre ellas armas de fuego
Durante las intervenciones, la Policía Nacional incautó diversos elementos que servirán como material probatorio dentro de las investigaciones judiciales en curso. Entre los indicios levantados constan ocho vehículos, dos armas de fuego, 26 teléfonos móviles y múltiples prendas de vestir.
Todos estos elementos han sido ingresados bajo cadena de custodia para el análisis técnico pericial que determinará la participación de los aprehendidos en los delitos investigados. Las autoridades han señalado que este golpe al crimen organizado es parte de un esfuerzo continuo para reducir los índices de secuestro extorsivo en la provincia del Guayas.
Los operativos de inteligencia continúan en la zona, mientras se procesa la información obtenida de los dispositivos móviles incautados para identificar posibles vínculos adicionales o víctimas que aún no han formalizado sus denuncias ante la Fiscalía General del Estado.

