Los delincuentes que se disfrazan de repartidores en Ecuador llegan con cascos y mochilas. Simulan entregar comida. Sin embargo, ejecutan asaltos violentos. En varios casos, disparan contra quienes intentan detenerlos.
Esta modalidad delictiva crece en distintas ciudades. El reciente asalto al Municipio de Durán, en Guayas, y el robo armado a una cafetería en Cumbayá, en Quito, confirman el patrón. La fachada engaña. El riesgo se multiplica.
Delincuentes que se disfrazan de repartidores en Ecuador generan temor
Estos hechos provocan desconfianza ciudadana hacia quienes sí trabajan de manera legal. En Ecuador existen 30 mil repartidores registrados. Todos enfrentan ahora sospecha y mayor exposición al peligro.
Las aplicaciones operan bajo normas propias. Sin embargo, el mercado informal alimenta el problema. David Gómez, director de operaciones de Pedidos Ya en Ecuador, explicó por escrito al noticiero Televistazo que existe un comercio ilegal en redes sociales.
"Existe un mercado informal en redes sociales de venta de mochilas y chompas con nuestros logotipos", dijo. La empresa denuncia la adulteración de su marca mediante estas ofertas virtuales.
Robo de motos fortalece la modalidad criminal
Otro factor clave para el delito es el robo de motocicletas, según la Fiscalía.
El año 2025 cerró con casi 15 mil denuncias a escala nacional. El 47 % ocurrió en Guayas.
Los registros ubican luego a Los Ríos, Pichincha y Manabí. Las bandas utilizan motos robadas para simular repartos. Así evitan controles y facilitan la huida tras los asaltos.
Repartidores cambian horarios por seguridad
Ante el riesgo, los mismos trabajadores del delivery (servicio de entrega a domicilio) imponen límites. Por ejemplo, en la aplicación de Rapi antes se trabajaba 24 horas, ahora solo se trabaja máximo hasta medianoche.
"El que está prestando el servicio un poco más es la aplicación de Pedidos Ya, que sí trabajan casi hasta las 04:00, porque sí hay ciertos negocios que trabajan 24 horas", indicó David Gómez a Ecuavisa.
Inseguridad obliga a desconectarse de las apps
La violencia impacta los ingresos. "Entonces sí había la posibilidad de sacar un poco más de pedidos, pero obviamente por la ola de la delincuencia también muchos de nosotros hemos decidido desconectarnos porque no hay algo que nos dé esa seguridad como tal". Así lo expresó Arturo Torres Naranjo, presidente de la Asociación de Deliverys Independientes del Ecuador.
La inseguridad redefine rutinas y reduce oportunidades laborales.
Plataformas refuerzan controles, pero los delitos continúan
Uber Eats implementa mecanismos de seguridad. Incluye verificación de antecedentes penales, selfies obligatorios, registro de entregas y calificación de usuarios.
Pese a estas medidas, los robos bajo la modalidad de falsos repartidores no se detienen. El fenómeno evidencia brechas de control y una amenaza creciente en las calles del país. (07)