La Fiscalía logró una sentencia condenatoria contra Pedro Oswaldo M. C., un abuelo que explotó sexualmente a su nieto de 12 años entre junio y noviembre de 2016. El hombre, aprovechando la vulnerabilidad del menor, que padece retraso mental leve, lo ofreció a su amigo Wilson H., por sumas irrisorias de 2 a 3 dólares en múltiples agresiones, ocurridas en el domicilio familiar y en una licorería en el sur de la ciudad.
La sentencia, dictada el 3 de octubre de 2025, impone 21 años y cuatro meses de privación de libertad para elabuelo. Además, de una multa de 300 salarios básicos y tratamiento psicológico para la víctima, mientras las autoridades buscan a Wilson H., aún prófugo.
Audiencia de juzgamiento
La Fiscalía demostró en la audiencia de juzgamiento que elabuelo manipuló al adolescente, generándole culpa y amenazándolo con prisión si hablaba, un mecanismo que mantuvo el delito en secreto durante meses. El caso, calificado como prostitución forzada, refleja la crudeza de la explotación infantil en entornos familiares, agravada por la condición de vulnerabilidad de la víctima.
La primera agresión ocurrió en junio de 2016, cuando Pedro Oswaldo M. C., convaleciente tras un accidente de tránsito, residía en la casa de su hija en Quito. Aprovechando un momento a solas con sunieto, permitió que Wilson H., abusara sexualmente del menor mientras él observaba y, posteriormente, participaba.
Se repitió el delito
El delito se repitió en noviembre de 2016 en una licorería ubicada en la avenida Napo, en el sur de la ciudad. Según la Fiscalía, ambos adultos trasladaban al menor a una discoteca, donde lo ofrecían a terceros por sumas mínimas, explotando su condición de discapacidad.
En la audiencia, un perito médico legista presentó un examen proctológico que confirmó huellas físicas delabuso, consolidando la evidencia material. Por su parte, el perito psicólogo describió el impacto emocional en el adolescente, diagnosticado con estrés postraumático, evasión de la realidad y alteraciones conductuales.
Manipularon al menor
Elabuelo manipuló al menor repitiéndole que, si hablaba, sería encarcelado, lo que generó un profundo sentimiento de culpa y silencio prolongado. La madre, al notar los cambios en su hijo, confrontó la situación y presentó la denuncia, desencadenando la investigación. La sentencia incluye medidas reparatorias, como acceso a tratamiento psicológico y psiquiátrico para la víctima, además de la multa económica.
Wilson H., cómplice señalado, permanece bajo búsqueda activa, con una orden de captura emitida por las autoridades judiciales.
Contexto de la delincuencia organizada en Ecuador
Este caso se enmarca en la lucha contra la delincuencia organizada en Ecuador, donde la explotaciónsexual infantil es un delito grave, pero menos visible que los homicidios ligados al narcotráfico. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2024 se reportaron 1.247 casos de violencia sexual contra menores en el país. (27)