Un operativo de alto impacto ejecutado en varios distritos policiales, entre ellos Modelo, Sur, Nueva Prosperina, Ceibos, Durán, Portete y Florida en Guayaquil, permitió prevenir el pago de cerca de 219 mil dólares destinados a extorsionadores y desmantelar organizaciones criminales dedicadas al secuestro y extorsión.

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Las fuerzas de seguridad intervinieron de forma simultánea en diferentes zonas, actuando contra grupos armados organizados conocidos como "Chone Killers", "Choneros", "Lagartos" y "Tiguerones", todos ellos vinculados a delitos violentos y extorsiones en locales comerciales.

Grupos armados bajo la mira

Las intervenciones afectaron directamente a las estructuras criminales que operan en la ciudad, grupos que, de acuerdo con la investigación, exigían pagos a comerciantes bajo amenazas de ataques armados y uso de artefactos explosivos.

Según reportes oficiales, las bandas exigían sumas económicas que oscilaban entre 2 mil y 100 mil dólares a los propietarios de negocios, empleando la intimidación y el miedo como principal herramienta de presión.

Resultados del operativo

El despliegue de fuerzas policiales dejó como saldo la desarticulación de varias organizaciones delictivas vinculadas a delitos como secuestro, extorsión y colocación de explosivos. Durante las acciones, los equipos lograron importantes resultados materiales y operativos:

  • 40 personas aprehendidas, presuntas integrantes de las estructuras criminales
  • 38 allanamientos realizados en puntos estratégicos de los distritos afectados
  • 30 teléfonos móviles incautados, probablemente utilizados para coordinar actividades ilícitas
  • 1 arma de fuego decomisada, además de siete cartuchos de munición
  • Dinero en efectivo confiscado relacionado con las actividades delictivas
  • 7 comprobantes bancarios identificados como posible rastro documental de las extorsiones
  • 1 motocicleta retenida, implicada en la movilidad de los sospechosos

Acciones para frenar la extorsión y el miedo

Los resultados del operativo muestran la capacidad de respuesta de las autoridades frente al crecimiento de delitos violentos en la ciudad, especialmente los relacionados con la extorsión y el secuestro.

Las investigaciones determinaron que los grupos armados no solo recurrían a amenazas, sino también a ataques directos y la colocación de explosivos contra los locales comerciales que se negaban a pagar las sumas exigidas.

Las intervenciones en los distritos más afectados forman parte de una estrategia integral para garantizar la seguridad de los comerciantes y reducir el accionar de estructuras criminales asociadas a organizaciones armadas.

Este tipo de operativos continúa como parte de la lucha de las autoridades para devolver la tranquilidad a las comunidades y frenar el financiamiento de bandas delictivas mediante la extorsión y otros delitos conexos.