La Policía Nacional ejecutó un operativo en el distrito Manta que permitió la captura de cinco presuntos integrantes de los grupos armados organizados 'Los Lobos' y 'Los Lagartos'. La intervención se desarrolló en los sectores 20 de Mayo y Costa Azul, donde se allanaron dos inmuebles empleados, según las investigaciones, como centros logísticos para actividades criminales.
Entre los detenidos se encuentran dos adolescentes. Todos son investigados por su presunta implicación en delitos de delincuencia organizada, robo de vehículos, almacenamiento de armas de fuego y ocultamiento de personas con fines de sicariato.
Las indagaciones policiales establecen que los sospechosos detenidos en Manta estarían relacionados con varios asesinatos registrados en los cantones Jaramijó y Montecristi. Las evidencias recogidas apuntan a una estructura con roles definidos y conexión directa con redes delictivas de alcance provincial.
Les pagaban por "encargos" en Manta
De acuerdo con información policial, el modus operandi de la banda consistía en alquilar viviendas temporales en diferentes sectores de Manta. Desde esos puntos planificaban atentados contra objetivos previamente seleccionados. Una vez cometidos los crímenes, abandonaban o incineraban los vehículos utilizados para eliminar rastros. Los pagos por cada encargo oscilaban entre 1.500 y 3.000 dólares. Asimismo, todo dependía de la víctima y la complejidad del delito encargado por los cabecillas.
Durante los allanamientos, la Policía incautó un vehículo reportado como robado. También nueve cartuchos de distintos calibres, 780 dólares en efectivo, cuatro teléfonos móviles y varios objetos vinculados a las investigaciones. Las autoridades mantienen abiertas las diligencias judiciales para determinar la responsabilidad individual de los implicados y su posible conexión con otras organizaciones delictivas que operan en la provincia de Manabí.
El distrito Manta, que también incluye los cantones Montecristi y Jaramijó, es uno de los más violentos del país. En lo que va del año registra 417 muertes violentas, mucho más que las 352 del 2024.

