El amanecer despejado rompe la rutina climática de Santo Domingo. Donde normalmente domina la nubosidad, ahora se dibuja la cordillera con precisión.

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Desde hace más de una semana, los nevados aparecen en el horizonte, visibles desde distintos sectores de la ciudad de Santo Domingo. La escena, poco habitual, ha sido captada por ciudadanos y fotógrafos, generando una rápida circulación de imágenes en redes sociales. 

Santo Domingo, una ciudad afortunada 

Los picos visibles incluyen los Illinizas, el volcán Corazón y el Cotopaxi, elevaciones emblemáticas de la cordillera de los Andes ecuatorianos. En condiciones normales, la humedad y la nubosidad de la región impiden observar estas montañas desde la llanura.

Sin embargo, en recientes mañanas despejadas, la visibilidad ha permitido distinguir con claridad sus siluetas. En redes sociales, usuarios han compartido fotografías y videos del fenómeno. Alexander Tapia publicó: "El volcán Illinizas visto desde Santo Domingo", acompañado de registros visuales.  

El fenómeno también ha sido documentado por fotógrafos locales. Elías Suárez y Yeiko Moreira han captado imágenes de los nevados.   

 Una de las más difundidas fue tomada por Moreira desde la avenida Esmeraldas, donde se observan los Illinizas con nitidez. La fotografía fue compartida cientos de veces en plataformas digitales.

Condiciones climáticas y explicación

De acuerdo con el geólogo Walter Molina, Santo Domingo está ubicado al pie occidental de la cordillera de los Andes, lo que condiciona su clima. La humedad proveniente del océano Pacífico queda atrapada en la cordillera, generando nubosidad constante durante gran parte del año. 

La ciudad no presenta cuatro estaciones, sino dos periodos: una época lluviosa (diciembre a mayo) y otra menos lluviosa (junio a noviembre). Durante la temporada húmeda, la nubosidad se transforma en lluvia, pero también puede dar paso a mañanas despejadas.

En estos días, Santo Domingo registra una temperatura aproximada de 27 grados centígrados, con cielos despejados en las mañanas y lluvias en las tardes y noches. Estas condiciones favorecen la visibilidad hacia la cordillera.

Cuando coinciden factores como baja presencia de partículas en el aire, ausencia de nubosidad en la línea visual y acumulación de nieve en las cumbres andinas, se genera una ventana que permite observar los nevados desde zonas como Santo Domingo-Valle Hermoso o la vía hacia El Carmen.

Ecuador, territorio volcánico

Ecuador forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una región con alta actividad volcánica. Los nevados visibles desde Santo Domingo tienen características geográficas relevantes.

El Cotopaxi, con 5.897 metros sobre el nivel del mar, es uno de los volcanes activos más altos del mundo. Los Illinizas presentan dos cumbres: Norte (5.126 m) y Sur (5.248 m), mientras que el volcán Corazón alcanza aproximadamente 4.790 metros y se encuentra inactivo.

Estas elevaciones forman parte del paisaje andino y, bajo condiciones específicas, pueden ser observadas desde la región Costa.

Una provincia marcada por la lluvia

Santo Domingo es considerada la capital de la pluviosidad de la región Costa, con altos niveles de humedad durante el año. Sectores como La Concordia registran algunos de los mayores índices de lluvia del país en periodos cortos.

La provincia también destaca por su riqueza hídrica. En su territorio nacen afluentes que alimentan el sistema del río Guayas, uno de los más importantes del Ecuador. Entre ellos se encuentran ríos que luego forman el Babahoyo y el Daule.

Este contexto explica por qué la visibilidad de la cordillera es poco frecuente, pero posible cuando las condiciones atmosféricas cambian temporalmente.

Un fenómeno replicado en otras ciudades

Situaciones similares se han registrado en otras zonas del país. En días recientes, el nevado Chimborazo fue visible desde Guayaquil, Samborondón y Daule, tras jornadas de lluvias que despejaron el ambiente.

Especialistas señalan que este tipo de eventos ocurre cuando las precipitaciones actúan como un "lavado atmosférico", reduciendo la turbidez del aire y permitiendo observar elevaciones distantes.

Aunque no es un fenómeno constante, puede repetirse en periodos donde coincidan condiciones como cielos despejados, baja humedad relativa y ausencia de nubosidad en la ruta visual. 

La reciente visibilidad de los nevados desde Santo Domingo evidencia la relación entre clima y geografía. En una ciudad caracterizada por la humedad, estos episodios permiten observar, de forma temporal, la cordillera andina desde la región Costa.