La última semana de enero de 2026, organizaciones de mujeres, comunicadores alemanes y Ulrike Bay, sobrina de Emilio Lorenzo Stehle, presentaron en Santo Domingo los resultados de una investigación de Adveniat (2022) que documenta 16 denuncias e indicios de abuso sexual contra el exobispo. 

El dato reactivó una controversia local sobre memoria pública, mientras el periodista Gonzalo Yépez reivindica las obras impulsadas por Stehle entre 1987 y 2002 y los colectivos anuncian gestiones formales ante el Municipio y el Ministerio de Educación.

El informe que reordenó la discusión

El 8 de agosto de 2022, la Conferencia Episcopal Alemana y Adveniat difundieron una investigación independiente sobre los archivos de la Oficina de Coordinación Fidei Donum.

El comunicado oficial estableció que el antiguo jefe de esa oficina y luego obispo de Santo DomingoStehle, ayudó a sacerdotes procesados en Alemania por violencia sexual a eludir a las autoridades, y que también se le imputan abusos sexuales.

La revisión estuvo a cargo de la abogada y mediadora Bettina Janssen, quien analizó documentos, correspondencia institucional y transcripciones de entrevistas con personal actual y antiguo de Adveniat. El informe se activó tras el Estudio de Abusos de Hildesheim de septiembre de 2021 y tuvo como mandante directo a la Conferencia Episcopal Alemana.

El hallazgo que hoy estructura el debate es concreto: el informe enumera 16 denuncias e indicios de abusos sexuales contra Stehle, nacido en la Arquidiócesis de Friburgo. Los hechos descritos abarcan su etapa como sacerdote en Bogotá, su paso por Essen (ciudad alemana) como jefe de coordinación y director de Adveniat, y su posterior servicio como obispo auxiliar de Quito y obispo de Santo Domingo.

Sacerdotes habrían evadido procesos penales 

Janssen advirtió en el propio documento que podrían existir más agresiones no registradas en los archivos y recomendó investigaciones coordinadas con diócesis latinoamericanas para llegar a posibles personas afectadas.  También señaló que los expedientes revisados contenían pocas pistas sobre qué sabían exactamente las autoridades eclesiásticas de la época y qué medidas adoptaron.

El informe añade que, en los años setenta, Stehle facilitó que tres sacerdotes evadieran procesos penales en Alemania, dos de ellos buscados por delitos sexuales contra menores, mediante la codificación de nombres, direcciones encubiertas y apoyo económico para su permanencia en América Latina.

El actual responsable de Fidei Donum y director de Adveniat, el padre Martin Maier, expresó "profunda conmoción" por el sufrimiento causado, ofreció disculpas públicas a las víctimas y calificó a Stehle como autor de abuso sexual y cómplice de otros agresores desde una posición de poder institucional.

Cómo llega ese documento a Santo Domingo

Aunque el estudio se publicó en 2022, su impacto local se intensificó en enero de 2026, cuando colectivos de mujeres de Santo Domingo organizaron una rueda de prensa junto a una concejala, Liliana Silva, comunicadores alemanes y Ulrike Bay, sobrina de Stehle y una de las personas afectadas incluidas en el contexto del informe.

En ese encuentro se subrayó que la discusión no se basa en rumores, sino en un documento institucional que fija un número preciso: 16 denuncias.

Para las organizaciones, esa cifra obliga a revisar honores públicos concedidos al exobispo en años anteriores, cuando el contenido del informe aún no era conocido en la provincia.

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Una institución educativa de Santo Domingo lleva el nombre del alemán - Redes sociales

Lo que planteó Teresa Bolaños en Santo Domingo

Teresa Bolaños, del colectivo Mujeres Santo Domingo, explicó que la decisión de cuestionar los homenajes surgió tras revisar el informe alemán y discutirlo con otras organizaciones locales.

Aclaró que su postura no es contra la Iglesia Católica —que fue quien impulsó la investigación en Alemania— sino contra la normalización de reconocimientos públicos a una figura señalada por violencia sexual.

También precisó que, al momento de la rueda de prensa, todavía no existía un pedido formal ingresado al Municipio de Santo Domingo. Lo que había era una resolución política de los colectivos y un cronograma de gestiones que apenas comenzaba.

El pedido que harán en el Municipio de Santo Domingo 

Bolaños anunció que una comisión de organizaciones de mujeres acudirá al Cabildo santodomingueño para iniciar el trámite institucional.

Su intención es plantear cambios concretos en la normativa local: promover reformas a la ordenanza que regula la condecoración municipal "Emilio Lorenzo Stehle" entregada cada 3 de julio por las fiestas de cantonización y solicitar una revisión técnica y legal de la nomenclatura urbana que permitió que una avenida llevara el nombre de Stehle.

La dirigente insistió en que estas gestiones no buscan "borrar la historia", sino replantear los criterios con los que el cantón otorga honores públicos cuando existen investigaciones documentadas por instituciones eclesiales alemanas. 

De manera paralela, adelantó que abrirían otras rutas administrativas ante el Ministerio de Educación y las entidades correspondientes para evaluar la denominación de una unidad educativa que hoy lleva el apellido del exobispo.

Bolaños añadió que empiezan a escucharse voces en Santo Domingo sobre hechos ocurridos durante la estadía de Stehle y pidió que se investiguen con acompañamiento de Fundación Aldea, cuidando siempre de no exponer ni presionar a posibles víctimas.

El testimonio de Ulrike Bay

Ulrike Bay viajó desde Alemania a Santo Domingo para conocer el lugar donde su tío ejerció funciones y observar los homenajes aún existentes en la ciudad. Su intervención fue directa y medida.

Planteó dos pedidos centrales: que no se vuelva a levantar el monumento en honor a Stehle y que mujeres afectadas en Sudamérica puedan alzar su voz sin temor ni estigmatización.

Bay recordó que en Alemania ya se rebautizó una fundación y una calle que llevaban el apellido Stehle como parte de procesos de reparación simbólica. Durante la rueda de prensa surgieron preguntas sobre sentencias judiciales, a lo que se respondió que las denuncias se hicieron públicas cuando Stehle ya había fallecido en mayo de 2017, lo que impidió procesos penales posteriores.

Las organizaciones presentes solicitaron a los medios formular preguntas sin enfoque revictimizador. Bay señaló que las mujeres entrevistadas en el estudio no se conocían entre sí, pero presentaron testimonios con paralelismos que, según el informe, hicieron imposible descartar los hechos.

También cuestionó que América Latina haya sido utilizada como destino para encubrir a sacerdotes investigados en Europa.

La defensa de Gonzalo Yépez y las obras locales

En Santo Domingo, el periodista Gonzalo Yépez, cercano a Stehle desde 1987, ha defendido públicamente su legado. Su postura no niega la existencia del informe alemán, pero cuestiona que se eliminen reconocimientos sin un proceso judicial en Ecuador.

Yépez sostiene que los homenajes otorgados responden a obras concretas realizadas entre 1987 y 2002, periodo en que Stehle estuvo al frente de la diócesis. Entre los proyectos que menciona figuran el puente sobre el río Toachi, inaugurado en 1993 con participación ciudadana, así como los puentes sobre los ríos Mulaute y Chigüilpe.

También destaca la gestión de fondos que impulsaron la Universidad Católica en Santo Domingo, la creación y consolidación del Santuario del Bombolí en coordinación con la comunidad lojano-santodomingueña, y el fortalecimiento de hogares de protección social como Valle Feliz y Hogar de Jesús.

El problema no solo radica en Santo Domingo 

Según Yépez, Stehle promovió además la apertura de nuevas parroquias eclesiásticas y la ampliación de servicios sociales en zonas rurales de la diócesis, que no solo abarca Santo Domingo sino territorios de Pichincha y Cotopaxi.

Para él, estos proyectos explican por qué el nombre de Stehle fue colocado en avenidas, instituciones y reconocimientos municipales. En su criterio, retirar el nombre sin distinguir entre obra y persona equivaldría a borrar una etapa de la historia local.

Yépez recuerda que Stehle se retiró el 11 de mayo de 2002 por trámites de edad establecidos en el Derecho Canónico y que falleció en mayo de 2017, por lo que no tuvo oportunidad de defenderse ante tribunales. Desde esa perspectiva, sostiene que cualquier decisión pública debería considerar documentos, tiempos y el principio de debido proceso.

Dos relatos que conviven en tensión

El debate actual en Santo Domingo se articula en dos planos que coexisten sin resolución definitiva. Para los colectivos de mujeres, las 16 denuncias del informe alemán son suficientes para revisar honores públicos y exigir reparación simbólica. Para Yépez y otros cercanos, sin sentencia judicial en Ecuador no debería borrarse el nombre ni el legado material de Stehle.

El siguiente capítulo del caso se trasladará al Concejo Municipal de Santo Domingo, donde se espera la recepción formal del pedido de las organizaciones, el análisis jurídico de la ordenanza de condecoraciones del 3 de julio y la revisión de la nomenclatura urbana vinculada a Stehle.