Toallas, gorras, carpetas, mochilas y, en el mejor de los casos, sombrillas; todo vale para protegerse del implacable sol que azota por estos días a la Costa ecuatoriana. En Portoviejo, donde desde la semana pasada el termómetro bordea los 35 °C, salir a la calle se ha vuelto un sacrificio.
A Luisa Cedeño, de 65 años, le tocó enfrentar el fuerte clima este martes 14 de abril. Salió lo mejor preparada que pudo: se puso un vestido ligero, zapatos bajos y un buzo improvisado como manto para cubrirse la cabeza y los hombros. "No queda más que caminar por la sombrita. Este sol es demasiado fuerte, hay que andar rápido", comentó Luisa.
Aunque es portovejense de nacimiento, reside en Quito. Reconoce que, pese a estar habituada a las altas temperaturas típicas del litoral, hay días en los que ni siquiera en la capital se soporta un calor de esta magnitud. Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), estas temperaturas inusuales, que elevan la sensación térmica hasta los 40 °C, se deben al ingreso de masas de aire seco provenientes del océano Pacífico y a la influencia del Anticiclón del Pacífico Sur.
El 'golpe de calor' puede afectar a todos
Dimas Bazurto, especialista en medicina tropical y médico tratante del Centro de Salud Andrés de Vera, indicó que más allá de las causas, lo que la población debe tener en cuenta es que este calor es cada vez más frecuente y se deben tomar precauciones para evitar complicaciones de salud.
"Ahorita, con esta temperatura que da una sensación térmica de 40 grados, todos somos vulnerables. Los niños, los adultos mayores, personas hipertensas, pacientes con cáncer, son la primera línea de grupos vulnerables en este momento. Ellos deben tener mucho cuidado con la deshidratación y el llamado golpe de calor", detalló el médico.
Además explicó que síntomas como dolor de cabeza intenso, malestar general, calambres o sudoración profusa son señales de alerta de un posible golpe de calor. Según Bazurto, bastan apenas 30 minutos de exposición directa para que el organismo empiece a sufrir estragos. Por ello, recomienda el uso de sombreros de ala ancha y pausas obligatorias en la sombra, especialmente para quienes trabajan en la construcción o el comercio informal.
Beber agua es vital cuando hay altas temperaturas
Ante este panorama, la atención médica también se ha trasladado a los hogares. María Moreira, de 80 años, es una de las pacientes que Bazurto visita semanalmente en la parroquia Andrés de Vera. Para ella, la estrategia es más estática, pero igual de necesaria: su puesto de reposo está junto a la ventana, donde intenta capturar cualquier pequeña corriente de aire que alivie el sofocón del mediodía.
En su casa, María, sus dos hijos y su nieto se turnan para recibir el alivio de un pequeño ventilador que no da abasto. Ante situaciones tan críticas, el cardiólogo Washington Macías recomienda medidas inmediatas: cuando el calor se vuelve insoportable y aparece la agitación, lo ideal es una ducha de agua fría. "Bañarse, beber agua constantemente y preparar suero oral en casa son las mejores herramientas para combatir la deshidratación", concluyó el especialista.
Por lo pronto, el Inamhi pronosticó que hasta el este 15 de abril el comportamiento de la radiación también será significativo. Provincias como Guayas, Los Ríos, Manabí, Santa Elena y El Oro presentarán niveles de entre 8 y 11, catalogados como muy altos, con picos extremos en sectores puntuales.
