Portoviejo conmemora un nuevo aniversario de fundación. Voces desde la economía y la planificación urbana plantean la necesidad de pensar cómo debería transformarse la capital manabita en los próximos diez años.
Infraestructura, planificación, generación de empleo y el uso de tecnología aparecen entre los retos para proyectar a la ciudad más antigua de la costa del Pacífico hacia un modelo más moderno y competitivo.
Desafíos que enfrenta la capital manabita
Para Diocles Valeriano, vicepresidente del Colegio de Economistas de Manabí, uno de los principales desafíos es que el crecimiento de la ciudad ha sido menor frente a otras urbes del país.
Según datos del Banco Central del Ecuadoir (BCE) Portoviejo registra un ritmo de crecimiento inferior al de ciudades como Santo Domingo, Machala, Riobamba e incluso Manta.
"El problema es que Portoviejo ha crecido muy lento en comparación con otras ciudades. Antes estaba entre las 15 ciudades más importantes del Ecuador, pero con el paso de los años ha perdido posiciones", señaló Valeriano.
Desde su opinión, la capital manabita necesita fortalecer su infraestructura para atraer inversión y generar empleo.
Señala que servicios básicos, movilidad, infraestructura logística y espacios para el comercio son aspectos que todavía presentan debilidades.
Valeriano sostiene que el desarrollo urbano debe ir acompañado de políticas que impulsen la actividad productiva local. "No basta con que lleguen inversiones que luego se lleven el dinero fuera de la ciudad(..) se necesitan ordenanzas e incentivos para crear industrias, empresas y empleo permanente", indicó.
Mejoras urgentes para Portoviejo
Entre los temas que menciona como urgentes están la mejora de la red vial, la planificación del tránsito, el impulso al turismo y la discusión sobre la necesidad de contar con infraestructura estratégica como un aeropuerto para la capital manabita.
También advierte que la planificación de la ciudad debe pensarse a largo plazo. "Las ciudades no se pueden planificar solo para resolver problemas del momento. Deben pensarse para 30 o 50 años", expresó.
Desarollo urbano
Por su parte, el arquitecto Carlos Vásquez plantea que el crecimiento de Portoviejo en los próximos años debe basarse en una agenda de proyectos urbanos que permitan mejorar la calidad de vida y ordenar el desarrollo de la ciudad.
Entre las propuestas que menciona se encuentran proyectos relacionados con sostenibilidad ambiental, a implementación de un sistema de manejo de desechos sólidos y programas de reforestación en las colinas que rodean la ciudad.
También plantea la necesidad de desarrollar infraestructura que permita mitigar los efectos de las lluvias, como sistemas de recolección de aguas en las zonas altas para evitar que el agua y el lodo lleguen al centro de la ciudad durante la temporada invernal.
Infraestructura vial
En el ámbito de la conectividad, Vásquez propone fortalecer la infraestructura vial mediante la construcción de anillos viales, nuevos puentes y la regeneración del ingreso a Portoviejo.
Además, plantea la modernización o reubicación del terminal terrestre para mejorar la movilidad.
El arquitecto también menciona proyectos de desarrollo urbano como la regeneración del casco central, la creación de nuevos parques y la consolidación de un parque lineal a lo largo del río Portoviejo.
En materia de turismo, señala la importancia de potenciar sectores como Crucita y fortalecer espacios culturales como el complejo arqueológico Cerro de Hojas-Jaboncillo.
Proyectos productivos
Además, plantea fortalecer el papel de las universidades para convertir a la ciudad en un centro de formación, innovación y emprendimiento.
Ambos expertos coinciden en que el futuro de Portoviejo dependerá de la planificación y de la participación de distintos sectores para definir el rumbo que debería tomar la ciudad en la próxima década.

