El sector de gimnasios en Portoviejo ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsado por la demanda de actividad física, aunque enfrenta desafíos como la sobreoferta, la competencia creciente y la falta de organización gremial, según propietarios y entrenadores.
Crecimiento del sector en Portoviejo y efectos de la pandemia
El desarrollo del sector fitness en Portoviejo se remonta principalmente a los años 2015 y 2016, cuando comenzó a incrementarse la apertura de establecimientos dedicados al ejercicio físico, incluyendo gimnasios tradicionales, centros de bailoterapia, crossfit y entrenamiento funcional, explicó Darwin Pinargote, dirigente de este gremio.
Antes de la pandemia de COVID-19, se estimaba la existencia de entre 130 y 150 establecimientos en la ciudad, de acuerdo con Pinargote. Sin embargo, la emergencia sanitaria marcó un punto de quiebre en la actividad económica.
Durante aproximadamente seis a ocho meses, los gimnasios permanecieron cerrados debido a las restricciones sanitarias, lo que provocó el cierre de varios negocios. Tras la reactivación, el sector retomó sus actividades, aunque con cambios en la dinámica del mercado, añadió.
Demanda sostenida y cambios en el mercado
En la actualidad, la demanda de servicios fitness en Portoviejo se mantiene, impulsada por un mayor interés de la población en el cuidado de la salud física y mental. Algunos establecimientos registran entre 140 y 150 usuarios diarios, con variaciones según los días de la semana, dijo Ivonne Quinde, propietaria de una cadena de gimnasios.
Este comportamiento refleja una tendencia creciente hacia la actividad física como parte de los hábitos cotidianos, lo que ha incentivado la apertura de nuevos locales en distintos sectores de la ciudad.
No obstante, el ingreso de cadenas de gimnasios y la constante apertura de nuevos negocios han intensificado la competencia, afectando principalmente a los establecimientos de menor tamaño. En muchos casos, los nuevos emprendimientos no logran sostenerse en temporadas de baja demanda, reveló Quinde.
Sobreoferta y falta de organización gremial
De acuerdo con estimaciones del sector, actualmente existen más de un centenar de gimnasios en Portoviejo, lo que evidencia una proliferación de estos negocios en comparación con años anteriores, cuando apenas funcionaban tres o cuatro locales.
Pese a este crecimiento, el sector opera de manera desarticulada debido a la falta de una asociación activa que agrupe a los propietarios. Anteriormente existía una organización que reunía a 37 gimnasios, aunque un censo interno identificó alrededor de 115 establecimientos en toda la ciudad.
La ausencia de coordinación gremial limita la posibilidad de establecer estándares comunes, generar estadísticas actualizadas y desarrollar estrategias conjuntas para fortalecer el sector., según Pinargote y Quinde.
Costos de inversión y presión en precios
El costo de inversión para la apertura de un gimnasio es elevado, debido a la necesidad de contar con infraestructura adecuada, equipos modernos y servicios de calidad, en respuesta a las exigencias de los usuarios.
Sin embargo, existe una presión constante por mantener precios accesibles, con tarifas que pueden iniciar desde 1,25 dólares diarios, lo que reduce los márgenes de rentabilidad para los propietarios, explicó Quinde.
Para garantizar la sostenibilidad financiera, se estima que un gimnasio requiere una membresía mensual de entre 35 y 40 dólares o un ingreso mínimo de dos dólares diarios por usuario. En algunos casos, hasta el 80% de los clientes cuenta con membresías, lo que permite mayor estabilidad económica.
Retos para la sostenibilidad del sector
A pesar del crecimiento sostenido, el sector enfrenta retos estructurales vinculados a la saturación del mercado, la falta de estudios de demanda y la limitada fidelización de clientes.
Además, se identifica la necesidad de fortalecer una cultura deportiva más sólida en la población, lo que podría contribuir a una demanda más estable y sostenida en el tiempo.
Factores como la calidad del servicio, la ubicación estratégica y las condiciones de seguridad se posicionan como elementos clave para la permanencia de los gimnasios en el mercado local.
