El frío en las madrugadas y el intenso calor en el día, marcan un comportamiento poco común del clima en diciembre. Desde este mes, por lo general inicia la transición de verano a invierno.
“Es un poco raro, porque en el día hace un sol de invierno”, comentó Blanca Marín, comerciante de camisetas deportivas en los exteriores del estadio Reales Tamarindos, en Portoviejo. Allí, debe soportar la alta temperatura del día y estar bajo una sombrilla, pero aprovecha el clima para vender gorras y gorros para protegerse del sol.
“Han sido cuatro días de sol seguidos, no ha parado”, comentó su hermana Blanca, quien también ofrece gorros desde un dólar.
Rutinas alteradas por el contraste térmico
Las temperaturas de la noche y las primeras horas de la mañana, impacta a quienes madrugan que sienten el frío y el calor del día. Alejandra Macías y Daniel Moreira, son estudiantes universitarios y salen cada mañana a las 06h00 con abrigos, debido al frío persistente en las primeras horas del día.
Sin embargo, pocas horas después, el sol domina la jornada y el abrigo se convierte en protección contra los rayos solares. Macías considera que el clima está “medio raro”, pues en esta época las noches suelen ser más cálidas, indicó mientras caminaba por la avenida Urbina, en Portoviejo.
Las cifras confirman el comportamiento inusual
Los datos de la estación La Teodomira del Inamhi respaldan la percepción ciudadana. En diciembre de 2025, las temperaturas mínimas han oscilado entre 17,4 y 21 grados, registrándose el 13 de diciembre la mínima más baja del mes.
Ese valor es inferior a diciembre de 2024, cuando las temperaturas mínimas fluctuaron entre 20,8 y 23 grados.
En contraste, las temperaturas máximas muestran un aumento sostenido. Durante diciembre de 2025, se han registrado máximas de hasta 34,2 grados, mientras que en 2024 las máximas alcanzaron valores similares, pero los días soleados no fueron seguidos.
La explicación desde el océano
El oceanógrafo, Juan José Nieto, explicó que el comportamiento inusual de las temperaturas está directamente relacionado con la temperatura del mar, que actualmente se mantiene más fría de lo esperado para esta época del año. "Ya deberíamos sentir temperaturas más cálidas y por ahora no es así", precisó.
Según Nieto, en la franja del mar ecuatoriano, la temperatura se encuentra uno o dos grados por debajo de lo normal. "Eso hace que la temperatura del aire tenga ese valor aumentado en la temperatura", indicó, al mencionar que esta condición puede continuar por un tiempo, pero de manera natural se va a ir calentando.
Mientras ese proceso natural ocurre, la temperatura va a estar por debajo de lo habitual, pero no significa que continuará el frío. "Se va a ir calentando y van a empezar las lluvias, pero ese retraso tiene que ver con que el agua del mar, cerca de la costa ecuatoriana, está todavía un poco más fría", precisó.
Nieto recalcó que esta condición no corresponde a un evento de La Niña. "Que la temperatura del mar esté baja, generalmente hace que la lluvia no sea tan intensa, pero sí puede traer algún problema, no de sequía, pero sí menos lluvia en enero. No significa que no vaya a llover, pero si se compara con otros años, puede ser menos", mencionó.

