Habitantes de la ciudadela Forestal, en Portoviejo, denunciaron este martes 3 de febrero de 2026 el estado de abandono del Parque Forestal, administrado por la Prefectura de Manabí.
Los moradores señalan que la falta de alumbrado público, con apenas un 5% de luminarias operativas, junto al deterioro del cerramiento perimetral, ha convertido el área en un foco de inseguridad.
Esta situación ha facilitado el cometimiento de ilícitos, afectando incluso a una institución educativa colindante que ha registrado tres robos en los últimos meses, según reportes de los dirigentes barriales.
Inseguridad por falta de infraestructura
Jimmy Quiroz, dirigente del sector, explicó que la oscuridad casi total del parque Forestal es aprovechada por personas dedicadas al consumo de sustancias sujetas a fiscalización, quienes posteriormente realizan asaltos en las inmediaciones. La preocupación se extiende a la infraestructura física del lugar; Jorge Zambrano, morador de la zona, indicó que existen tramos del cerramiento perimetral destruidos, los cuales sirven como puntos de acceso para antisociales durante la noche.
Los vecinos hacen un llamado directo al prefecto de Manabí, Leonardo Orlando, para que se priorice la inversión en este espacio público. Según los residentes, el estado actual del parque contraviene la necesidad de recuperar áreas seguras para el esparcimiento familiar en un contexto de creciente inseguridad a nivel nacional. La falta de mantenimiento preventivo en las mallas y muros ha persistido por años, sin que se ejecuten reparaciones definitivas hasta la fecha.
Proyectos de inversión detenidos
En cuanto a las soluciones técnicas, la dirigencia barrial afirma tener conocimiento de un proyecto de intervención parcial valorado en aproximadamente 50 mil dólares. Estos recursos estarían destinados específicamente a la rehabilitación de la iluminación y el arreglo del cerramiento del parque Forestal. No obstante, Quiroz manifestó que la respuesta institucional recurrente es la falta de presupuesto para iniciar los trabajos, a pesar de existir una planificación de mayor alcance que superaría el millón de dólares para la remodelación integral del parque.
Esta parálisis administrativa ha generado frustración en la comunidad, que considera que las obras de menor cuantía podrían mitigar los riesgos inmediatos. Mientras los proyectos de gran escala esperan financiamiento, el parque continúa deteriorándose, limitando su uso como centro de recreación familiar y convirtiéndose en un riesgo para quienes habitan en la ciudadela Forestal y sectores aledaños.
Riesgos sanitarios y proliferación de plagas
A los problemas de seguridad se suma una alerta sanitaria por el estado de las áreas verdes y la laguna interna. Residentes como Luis Rezavala denunciaron que, aunque se realizaron labores de desbroce de maleza durante tres días la semana pasada, estas resultaron insuficientes. La vegetación alta y el agua estancada en la laguna se han convertido en criaderos potenciales de mosquitos y larvas, incrementando el riesgo de enfermedades vectoriales en el sector.
Los ciudadanos exigen un plan de manejo ambiental que incluya la limpieza profunda del cuerpo de agua y un mantenimiento constante de los jardines del parque Forestal. La combinación de maleza acumulada y falta de luz refuerza la percepción de abandono, por lo que la comunidad espera una pronta respuesta de la Prefectura de Manabí para evitar que el Parque Forestal continúe degradándose y afectando la calidad de vida de los portovejenses.

