El insoportable calor de estas últimas dos semanas también les pasa factura a los 'hijos' de cuatro patas de los hogares portovejenses. En la casa de Elías Briones, sus siete gatos se meten debajo de las camas, convirtiendo ese espacio en su refugio para sobrevivir a las sofocantes temperaturas.
Este mes de abril, en los días más críticos anunciados por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), se ha experimentado una sensación térmica de hasta 40 °C, incluso desde horas de la mañana. "La mayoría de los gatitos son pequeños, tienen cuatro meses y no pueden estar en el patio. Así que ese es el único lugar donde se sienten más frescos. De allí, solo salen para comer y hacer sus necesidades", contó Briones.
Él trabaja como heladero, por lo que son sus hijos quienes se encargan de alimentar y mantener hidratados a Fifi, Simba, Tami, Azul y el resto de los felinos. Paula Perugachi, veterinaria supervisora del Centro de Fauna Urbana del Municipio de Portoviejo, mencionó que esto es vital para proteger a las mascotas, pues advirtió que las altas temperaturas pueden tener un impacto letal en los animales.
El calor extremo puede causar la muerte
La profesional explicó que las recientes sensaciones térmicas que alcanzan los 40 °C pueden generar un cuadro de fiebre o hipertermia. "Esto significa que el cuerpo del animal empieza a fallar; las células comienzan a morir por la elevada temperatura. Los animales empiezan a sofocarse, a jadear y terminan deshidratándose. Los perritos, por ejemplo, no sudan, pero sí botan babita, entonces pierden líquido mediante la salivación excesiva", detalló Perugachi.
Tatiana Mera, moradora de la parroquia San Pablo, ha notado el jadeo excesivo de su perra Dorami en los últimos días. La mascota tiene ocho años y padece la enfermedad de Lyme (infección provocada por las garrapatas), por lo que trata de tener especial cuidado con ella. "Cuando hace mucho sol, ella busca lugares húmedos", contó la vecina, quien señaló que, para ayudarla a refrescarse, le pone cubos de hielo en el agua para que se hidrate.
En el caso de los gatos, Perugachi indicó que la temperatura corporal normal oscila entre los 38 y 39.5 grados ; alcanzar los 40 grados ya resulta demasiado elevado. Aunque de forma distinta, los felinos también jadean cuando tienen mucho calor o sufren estrés. Por su parte, la fauna silvestre, como las aves que habitan en los parques , busca instintivamente protegerse del sol refugiándose en árboles o lugares escondidos.
Evite los paseos en días muy soleados
La especialista insistió en que cualquier animal expuesto por mucho tiempo a estas condiciones ambientales extremas está en riesgo de fallecer. Esta patología se conoce clínicamente como shock por calor. De hecho, en las consultas veterinarias ya se registran ingresos de pacientes con la temperatura elevada por la exposición solar , quienes requieren estabilización en ambientes con aire acondicionado y consumo de agua fría para que su organismo se regularice.
"Por favor, no tengan a sus mascotas en el patio ni expuestas a altas temperaturas, especialmente al mediodía y en la tarde. De tanto esfuerzo por jadear, su frecuencia cardíaca se eleva y les puede dar hasta un infarto", acotó la veterinaria.

