El alcalde de Portoviejo, Javier Pincay, vivió un momento profundamente emotivo durante una entrevista en Manavisión Plus, este miércoles 15 de abril de 2026.

Google PreferredCanal de WhatsApp

En medio de su diálogo con los periodistas, su voz se quebró y no pudo contener las lágrimas al recordar el atentado armado que sufrió cuando era candidato a la Alcaldía, en diciembre de 2022.

Ese suceso no solo marcó su vida, sino que evidenció los riesgos a los que están expuestos las figuras políticas ante la violencia que sacude a Ecuador.

El alcalde Pincay se aferró a su fe 

La emoción surgió cuando Pincay mencionó una frase incluida en su libro 'El poder de crecer': "Si me ayudas a salir de aquí, te prometo que haré un busto en tu honor en Playa Prieta", dice.

Explicó que esa promesa nació en uno de los momentos más críticos de su vida, cuando se encontraba entre la vida y la muerte tras el ataque.

El alcalde Pincay relató que en medio del dolor se aferró a la fe y al recuerdo de la hermana Clare Crockett, una religiosa que había llegado años atrás a Playa Prieta como parte de una misión de monjas y que tenía un vínculo cercano con su familia.

Según contó, en ese instante le pidió ayuda con profunda fe. Al día siguiente comenzó a evolucionar de forma inesperada.

Sobrevivió y cumplió su promesa

Javier Pincay fue baleado el 20 de diciembre de 2022 durante un acto de campaña política, siendo hospitalizado de emergencia.

El entonces candidato estuvo internado en el hospital de Solca hasta el 9 de enero de 2023. Luego, continuó con su proyecto político y se convirtió en alcalde de la capital manabita. 

Con el tiempo, Pincay cumplió su promesa: construyó un pequeño parque y levantó una estatua en honor a la religiosa, como muestra de gratitud por aquel episodio que, según dijo, cambió su vida.