El deslizamiento de tierra registrado a inicios de febrero en la calle Chimborazo, en la ciudadela Libertad II de la parroquia Andrés de Vera, en Portoviejo, se encuentra actualmente pausado, mientras el Municipio ejecuta evaluaciones técnicas para determinar medidas que permitan reducir riesgos y proteger viviendas cercanas.
El director de Gestión de Riesgos, Roberto Briones, informó que en días recientes se realizó una inspección conjunta con distintas direcciones municipales para analizar la situación y definir intervenciones inmediatas.
Tras esta evaluación, el alcalde de Portoviejo, Javier Pincay, dispuso la elaboración de un informe técnico que permita activar recursos económicos y ejecutar obras tanto paliativas como integrales en el menor tiempo posible.
El funcionario explicó que, aunque el deslizamiento ha mostrado una pausa, la prioridad es contener su avance, ya que podría afectar a viviendas ubicadas al otro lado de la vía si las condiciones cambian.
Medidas preliminares y estudios en proceso
Entre las acciones iniciales previstas constan la construcción de muros de contención, la instalación de estructuras tipo gavión y la revegetación del suelo, incluida la siembra de vetiver para estabilizar el terreno.
Estas medidas buscan reducir la vulnerabilidad del área mientras se desarrollan estudios técnicos más completos. Según Briones, las soluciones definitivas dependerán de análisis integrales que el Municipio prevé contratar.
El costo estimado de estos estudios oscila entre 80 mil y 100 mil dólares, y permitirá identificar con precisión las causas del deslizamiento y definir intervenciones estructurales de largo plazo.
Condiciones del terreno y posibles causas
De acuerdo con el análisis preliminar, el área afectada corresponde a una antigua quebrada que recoge aguas provenientes de zonas altas, lo que la convierte en un terreno naturalmente inestable.
A este factor se suma la presencia de tuberías clandestinas instaladas sin criterios técnicos, que podrían estar contribuyendo al debilitamiento del suelo y acelerando el proceso de deslizamiento.
Los estudios determinarán si el origen del problema está vinculado a aguas subterráneas, escorrentías superficiales o filtraciones, lo que permitirá establecer medidas más específicas para su control.
Atención a familias afectadas
En paralelo, el Municipio de Portoviejo ha coordinado acciones con la Secretaría de Gestión de Riesgos para gestionar la entrega de bonos de arriendo destinados a más de 10 familias evacuadas desde la semana pasada.
Sin embargo, algunos afectados han manifestado incertidumbre frente a esta medida. Heroíta Joza indicó que permanece en su vivienda durante el día, mientras que por las noches se traslada al albergue habilitado.
Otra residente, Margarita Rojas, señaló que abandonar sus casas representa una dificultad debido a la falta de alternativas habitacionales, lo que evidencia la necesidad de soluciones oportunas para garantizar condiciones seguras.

