Las cocinas virtuales están despuntando en Portoviejo y se posicionan como una nueva forma de emprender vendiendo comida desde casa.
Aunque el concepto no es nuevo, en Portoviejo ha cobrado fuerza en los últimos años, por el auge de pedidos por redes sociales y la cultura del “para llevar”. Estos emprendimientos caseros funcionan bajo pedidos que se coordinan por plataformas o redes, el cliente retira su comida, sin servicio en sala ni espacio físico.
El resurgir de las cocinas sin local en Portoviejo
El modelo de Dark Kitchens —también llamado “cocinas fantasmas” o “virtuales”— adopta un formato simple. Sin mesas, sin atención en un local, sin fachada visible.
Christian Granizo y Noelia Canchignia decidieron aventurarse en este emprendimiento hace dos meses. Para ellos, abrir un local físico implicaba riesgos altos al tener que pagar luz, agua, arriendo y una responsabilidad mayor. "Era lanzarse al vacío sin saber”, dice Noelia.
Fue así que decidieron arrancar desde casa y solo con entregas bajo pedido, con un alimento innovador al que le denominaron "Krunchy" (crocante). Noelia cuenta que las banderillas son preparadas con harina y rellenos personalizables, con queso mozzarella, salchicha, o mixtas, decoradas con aderezos como papas, doritos, o incluso azúcar.
Todo lo preparan en su domicilio, ubicado en la avenida Paulo Emilio Macías y Universitaria. El primer día prepararon 60 unidades y, tras promocionarse en redes sociales, vendieron todo en aproximadamente una hora. "Los primeros días se nos acababa todo, no podíamos con todos los pedidos", comenta Noelia, al indicar que ahora las ventas se han estabilizado.
Un ingreso extra para costear sus estudios
La pareja son veterinarios, cursan una maestría y decidieron emprender para tener un ingreso adicional al de las consultas a domicilio que realizaban. Fue así que pensaron en este emprendimiento sin necesidad de realizar una inversión grande.
Christian cuenta que la inversión inicial no superó los 200 dólares para comprar los ingredientes, una freidora y envases para llevar. Por ahora siguen ofertando sus productos en redes sociales solo bajo pedidos y para llevar.
Hasta ahora no han recibido quejas de sus clientes, aunque algunos le han dicho que preferirían sentarse a comer. Si todo va bien y el emprendimiento prospera, Christian y Noelia aspiran abrir un local físico a futuro.
Esta modalidad inició en 2020
Para muchos emprendedores, las “cocinas fantasmas” o “virtuales" representan una alternativa viable frente a los altos costos de montar un restaurante tradicional. Este modelo reduce gastos en alquiler, mantenimiento, personal de sala, vajilla y servicios públicos.
Para Juvenal Saltos, coordinador de Información Turística del Municipio de Portoviejo, este tipo de emprendimientos gastronómicos sin local físico comenzaron a multiplicarse desde que inició la pandemia (2020). La paralización de muchas actividades impulsó a las personas a buscar “métodos recursivos” de sobrevivencia.
Saltos destaca que muchos de estos emprendimientos que arrancaron en hogares, con el tiempo lograron tener un espacio físico formal. Algunos han abierto cafetería, bar o local definido, y se convirtieron en negocios regulares, formalizados y parte del turismo local.
"Lo ideal sería que todas las personas den ese siguiente paso, que formalicen la actividad y cuenten con todos los beneficios que un establecimiento turístico tiene actualmente", precisa Saltos.

