Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España fijaron una posición firme ante los hechos en Venezuela. Estas naciones reafirmaron su compromiso absoluto con los principios fundamentales establecidos en la Carta de las Naciones Unidas, el comunicado se publicó este domingo 04 de enero. El pronunciamiento surge tras detectar acciones que vulneran la estabilidad política y la convivencia democrática dentro del contexto actual de la región suramericana. Los estados firmantes buscan detener cualquier iniciativa que ponga en riesgo la seguridad de la población civil y la integridad de los países.

Rechazo al uso de la fuerza

El bloque de naciones manifestó su profundo rechazo ante las acciones militares ejecutadas de forma unilateral en el territorio de la nación venezolana. Según el documento, estas actividades contravienen el derecho internacional y también la prohibición del uso de la fuerza para resolver cualquier conflicto político. Por esta razón, el bloque advierte que dichas operaciones constituyen un precedente muy peligroso para la paz y la seguridad de todos. El comunicado enfatiza la necesidad de respetar la soberanía estatal y evitar amenazas que desestabilicen el orden social en el hemisferio occidental.

Comunicado de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España frente a los hechos ocurridos en Venezuela.https://t.co/HJXkzFM04E pic.twitter.com/msUMd5WQoC

— Presidencia Uruguay (@compresidencia) January 4, 2026

La integridad territorial debe prevalecer como un pilar básico para mantener la armonía entre los estados miembros de la comunidad internacional organizada. Además, las naciones firmantes alertan sobre el riesgo inminente que corren los ciudadanos ante la movilización de tropas sin un consenso previo. El bloque insiste en que el respeto a las normas globales es la única garantía para evitar una crisis humanitaria de proporciones mayores. Durante las próximas horas, los ministerios de relaciones exteriores monitorearán el desarrollo de estos eventos para proponer nuevas medidas de vigilancia regional.

Vías pacíficas y diálogo político

Las naciones firmantes reiteran que la situación interna de Venezuela requiere soluciones obtenidas exclusivamente por medio del diálogo y la negociación política transparente. En este sentido, el comunicado subraya que cualquier salida debe respetar la voluntad del pueblo venezolano sin admitir algún tipo de injerencia externa. Por lo tanto, solo un proceso inclusivo y liderado por los propios habitantes conducirá a una solución democrática y respetuosa de la dignidad. Esta postura busca fortalecer el carácter de América Latina y el Caribe como una zona de paz estable para sus ciudadanos.

El grupo hace un llamado urgente a la unidad regional más allá de las diferencias ideológicas que puedan existir entre los mandatarios actuales. Igualmente, exhortan al Secretario General de la ONU para que utilice sus buenos oficios en favor de la desescalada de las tensiones. La cooperación multilateral resulta esencial para preservar la estabilidad y evitar que los conflictos internos se transformen en enfrentamientos armados de gran escala.

En horas de la tarde del sábado 03 de enero, el presidente de Chile, Gabriel Boric manifestó una condena enérgica ante la intervención militar de Estados Unidos ejecutada en el territorio de Venezuela. Según el mandatario esta acción sienta un precedente peligroso porque un estado extranjero pretende ejercer un control directo sobre una nación vecina. El líder chileno ofreció estas declaraciones desde el palacio La Moneda pocos minutos después del anuncio oficial realizado por Donald Trump. Por esta razón el gobierno de Chile sostiene que el respeto a la soberanía constituye una línea roja que nadie debe cruzar.

Control de recursos y soberanía

El comunicado también expresa una preocupación latente ante los intentos de control gubernamental o apropiación externa de los recursos naturales venezolanos estratégicos. Los firmantes consideran que estas acciones son incompatibles con el marco legal internacional y amenazan directamente la economía y la sociedad de la región. De hecho, la gestión de los activos nacionales debe permanecer bajo la potestad soberana del Estado sin presiones financieras de potencias extranjeras interesadas. Esta advertencia busca proteger el patrimonio de la nación y asegurar que los beneficios lleguen directamente a la población local sin intermediarios.

La estabilidad económica regional depende en gran medida de la transparencia en el manejo de las materias primas y del respeto comercial. Asimismo, cualquier intervención externa en la administración de bienes públicos genera un desequilibrio que perjudica la inversión y el desarrollo de los vecinos. El bloque de los seis países concluye que la defensa de la soberanía es innegociable para mantener el equilibrio del poder político. Por ahora, el documento conjunto sirve como una hoja de ruta para exigir el cumplimiento de los tratados de paz vigentes actualmente.