El Ministerio de Defensa de Colombia oficializó este 11 de febrero el retiro del brigadier general Edwin Masleider Urrego Pedraza del servicio activo de la Policía Nacional, mediante un decreto que ejecuta una disposición directa del presidente Gustavo Petro.
La medida se produce luego de que el mandatario denunciara un supuesto intento de sabotaje contra una reunión que sostuvo la semana pasada con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La decisión, adoptada bajo la figura de "llamamiento a calificar servicios", implica la salida inmediata del oficial, quien se desempeñaba como comandante de la Policía en Cali, la tercera ciudad más poblada del país. Según el presidente, el general habría estado vinculado a una presunta maniobra para introducir sustancias psicoactivas en su vehículo con el objetivo de afectar el encuentro internacional.
Declaraciones presidenciales y contexto oficial
Un día antes de la expedición del decreto, Petro afirmó públicamente que había ordenado el retiro de un general de la institución policial.
Durante un Consejo de Ministros realizado en Montería, ciudad impactada por fuertes inundaciones en la región Caribe, el mandatario señaló que existió una orden para colocar drogas en su automóvil, lo que —según dijo— buscaba "destruir la reunión con Trump".
Aunque no mencionó nombres en ese momento, el jefe de Estado indicó que el oficial en cuestión habría tenido relación con un allanamiento efectuado en noviembre en la vivienda del ministro del Interior, Armando Benedetti, en las afueras de Barranquilla.
En ese periodo, Urrego se desempeñaba como comandante en esa ciudad. Sin embargo, el presidente no presentó públicamente pruebas ni precisó si el supuesto hecho habría ocurrido en territorio colombiano o en Washington.
El decreto firmado al mediodía del miércoles concretó la salida del brigadier general, uno de los oficiales de mayor rango dentro de la Policía Nacional.
Respuesta del oficial y posibles acciones legales
Tras conocerse los señalamientos, Urrego Pedraza ofreció declaraciones a medios locales en las que rechazó las acusaciones. En entrevista con Caracol Radio, calificó lo dicho por el mandatario como "desinformación" y aseguró que su cargo no tenía relación con el esquema de seguridad presidencial ni con el operativo realizado en la vivienda del ministro Benedetti.
Asimismo, sostuvo que no ha tenido oportunidad de defenderse formalmente ni ha sido notificado de pruebas en su contra. "Pensar en realizar un acto así iría incluso contra la misma democracia", afirmó en la emisora. Además, adelantó que evalúa emprender acciones jurídicas para proteger su buen nombre.
La salida del oficial se suma a otros movimientos en la cúpula policial durante la actual administración.
