La tensión en el Golfo Pérsico aumentó este sábado tras la advertencia formal de la Guardia Revolucionaria iraní sobre el tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas esenciales para el comercio petrolero mundial.
Las autoridades iraníes informaron, a través de mensajes enviados a buques y petroleros que cruzan la zona, que actualmente "no es seguro" navegar por el estrecho y recomendaron evitar la travesía ante la escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con reportes de organismos navales internacionales y fuentes europeas, el Estrecho de Ormuz quedó prácticamente cerrado de facto al paso de embarcaciones este sábado. El motivo fue el incremento de hostilidades en la región, luego de los ataques atribuidos a fuerzas israelíes y estadounidenses, y la posterior represalia iraní.
Advertencia internacional y respuestas globales
El Departamento de Transporte de Estados Unidos también recomendó a los buques comerciales alejarse del Estrecho de Ormuz y zonas aledañas, como el Golfo de Omán y el mar Arábigo.
Según la Administración Marítima norteamericana, desde el 28 de febrero comenzaron actividades militares de gran escala en estos territorios, constituyendo un riesgo para la navegación. Las alertas estarán vigentes, al menos, hasta el 7 de marzo.
Versiones contradictorias y cautela en la región
A pesar de la transmisión de mensajes radiales por parte de la Guardia Revolucionaria, el Organismo Británico de Comercio Marítimo (UKMTO), encargado de monitorear la actividad comercial en los océanos, aclaró que el Estrecho de Ormuz "no está oficialmente cerrado" y que los reportes sobre su clausura no han sido confirmados de forma independiente.
El UKMTO explicó que las "zonas de exclusión marítima" pueden ser declaradas unilateralmente por países en situación de conflicto, pero estas no están diseñadas para impedir el paso de embarcaciones comerciales o neutrales.
Recordó que, bajo la legislación internacional, los buques mantienen la libertad de navegación en aguas internacionales, más allá de cualquier mensaje VHF recibido en la zona.
Impacto en el comercio global y petrolero
Cerca del 20% del petróleo mundial se transporta a diario a través del Estrecho de Ormuz, lo que convierte a esta vía en un eje clave para el abastecimiento energético internacional. Arabia Saudita, Irán, Irak y los Emiratos Árabes Unidos dependen de este corredor para sus exportaciones.
El cierre, aunque de facto y no oficial, podría desencadenar una crisis energética global, impactando de forma inmediata los precios internacionales del crudo y la estabilidad económica. Analistas advierten que la interrupción del flujo petrolero puede desacelerar los mercados, incrementar los costos de los combustibles y generar inquietud entre inversionistas y gobiernos.
Medidas de seguridad y recomendaciones para navegantes
- Tomar distancia de buques militares
- Reportar cualquier actividad sospechosa, incluyendo electrónica
- Mantener abiertas las líneas de comunicación con organismos de control
- Obedecer señales de alto y directrices de seguridad en la zona
La misión naval de la Unión Europea en el mar Rojo, Aspides, ratificó el recibo de mensajes en los que Irán prohibía explícitamente el paso de barcos por el Estrecho. Sin embargo, la autoridad marítima británica reiteró que solamente pueden imponerse restricciones al tránsito mediante procedimientos legales reconocidos internacionalmente.
Implicancias geopolíticas y persistencia de la amenaza
Irán, situado al norte del estrecho y controlador de una de las zonas geográficas más delicadas, ha amenazado en diferentes ocasiones con bloquear esta vía ante agresiones extranjeras. La suspensión del tráfico marítimo refuerza el clima de incertidumbre y da cuenta de la relevancia de Ormuz en el equilibrio energético y geopolítico global.
Ante este contexto, el llamado de los organismos de seguridad marítima es a la máxima precaución, reiterando que pese a los mensajes de restricción, no existe un cierre reconocido legalmente y la navegación mercante no debe considerarse formalmente prohibida. Las autoridades aún no han dado una fecha o plazo para la normalización del tránsito en esta zona vital para la economía mundial.
Lo que dicen ciertos analistas
Julen Bollain Urbieta, profesor e investigador de la Universidad de Mondragón, dijo que lo que estamos viendo no es una cadena de hechos sueltos, sino un guión clásico de poder. "Estados Unidos primero ha asegurado suministro y reservas de petróleo en Venezuela, luego ha atacado a Irán y, cuando el estrecho de Ormuz se cierra, el mercado hace el resto. Pánico, rutas alteradas, barcos esperando y el precio del barril por las nubes", publicó este domingo en su cuenta de X.
"Estados Unidos primero ha asegurado suministro y reservas de petróleo en Venezuela, luego ha atacado a Irán y, cuando el estrecho de Ormuz se cierra, el mercado hace el resto. Pánico, rutas alteradas, barcos esperando y el precio del barril por las nubes".
Julen Bollain Urbieta, profesor e investigador de la Universidad de Mondragón, España.
En esa foto grande, la crisis no es un accidente. Es un mecanismo. Y quien llega con reservas, control logístico y capacidad de fijar condiciones, convierte el caos en beneficio. Geopolítica pura. Socializar el coste, privatizar el beneficio. Estados Unidos en estado puro añadió.
