La Marina del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) ha declarado este viernes 24 de abril de 2026 que posee el control total y absoluto sobre el estrecho de Ormuz. Se trata de una de las vías marítimas más estratégicas para el comercio mundial de energía. Esta afirmación fue comunicada a través de medios estatales iraníes que difundieron imágenes de patrullajes en la zona y la presencia de embarcaciones de carga bajo custodia.
El reporte, respaldado por material publicado por la agencia Tasnim, afirma que la ruta estratégica está ahora bajo "vigilancia inteligente" y la supervisión directa de las fuerzas armadas iraníes. Según el medio, es la primera vez en la historia contemporánea que el CGRI asume una posición de mando tan definida en este paso marítimo.
Irán anunnció que ha bloqueado a dos buques
Junto a este anuncio, las autoridades iraníes presentaron pruebas visuales de dos buques que habrían sido incautados, una acción que se enmarca en la creciente fricción con las potencias occidentales. Este despliegue iraní se produce en un contexto de alta sensibilidad militar.
La región enfrenta actualmente un bloqueo marítimo por parte de Estados Unidos, situación que ha derivado en la presencia simultánea de tres portaaviones estadounidenses en Oriente Medio por primera vez en décadas. La respuesta de Washington no se ha hecho esperar ante lo que considera una amenaza a la libre navegación internacional y a la seguridad de sus aliados en la zona.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abordó la situación este jueves desde la Casa Blanca. Durante una conferencia de prensa, el mandatario estadounidense reafirmó la postura de su administración y aseguró que la capacidad de respuesta militar es absoluta.
Preparación operativa de sus fuerzas navales de EE.UU.
"Nunca hemos tenido tanta munición. Nuestros buques están cargados. Están listos para el combate. Están preparados para partir", declaró Trump, enviando un mensaje directo sobre la preparación operativa de sus fuerzas navales en caso de que la situación en el estrecho derive en un conflicto abierto.
La comunidad internacional observa con preocupación este pulso, ya que el estrecho de Ormuz es un cuello de botella crítico para el suministro global de petróleo. La combinación del reclamo de control absoluto por parte del CGRI, la incautación de navíos y la respuesta combativa de la Casa Blanca coloca a la seguridad marítima en una posición de vulnerabilidad.
Mientras los equipos de inteligencia internacional analizan el alcance real de las capacidades de vigilancia iraníes, la estabilidad en el Golfo Pérsico dependerá de los próximos movimientos diplomáticos y militares que ambas naciones decidan ejecutar en las próximas horas.
