Gran Bretaña aprobó una ley que impedirá de forma progresiva la compra de tabaco a quienes nacieron a partir de 2009. La medida fue respaldada por la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores tras meses de debate, con el propósito de reducir el consumo y avanzar hacia una generación libre de humo.
Con esta normativa, las personas que actualmente son menores de edad no podrán adquirir productos de tabaco en ningún momento de su vida, incluso al alcanzar la mayoría de edad. El proyecto, conocido como Tobacco and Vapes Bill, entrará en vigor una vez reciba la aprobación formal del rey Carlos en las próximas semanas.
Estrategia sanitaria de largo plazo
El Gobierno británico impulsa esta iniciativa como parte de su estrategia para disminuir el impacto del tabaquismo, responsable de aproximadamente 80.000 muertes anuales en el país. Además, busca eliminar progresivamente el hábito entre las nuevas generaciones hacia el año 2040.
En ese contexto, la legislación no solo limita el acceso al tabaco, sino que también otorga mayores competencias para regular los cigarrillos electrónicos y otros productos con nicotina. Entre las disposiciones se incluyen restricciones en la venta, el empaquetado y los sabores disponibles.
Nuevas restricciones y contexto internacional
Asimismo, la normativa amplía los espacios libres de humo. Se prohíbe vapear en vehículos con menores, así como en áreas infantiles, centros educativos y hospitales. Sin embargo, se mantiene permitido el consumo en terrazas, playas y domicilios privados, en un intento por equilibrar la salud pública con las libertades individuales.
Gran Bretaña se posiciona así como un referente en la lucha contra el tabaquismo a nivel internacional. Aunque otros países han planteado medidas similares, esta propuesta introduce un enfoque generacional que busca restringir de manera definitiva el acceso al tabaco en el futuro.
