La Llorona", canción tradicional originaria del istmo de Tehuantepec en Oaxaca, continúa fascinando a públicos de todo el mundo. Popularizada internacionalmente por Chavela Vargas, ha sido reinterpretada por generaciones de artistas como Lila Downs y Ely Guerra, quienes destacan su profundo arraigo espiritual y cultural.
"La Llorona" surgió en el istmo de Tehuantepec, principalmente en la nación zapoteca de México. Su versificación y musicalización la hacen muy oaxaqueña. Cuando se canta en idioma zapoteco, adquiere una belleza especial, según el compositor Martín Urieta, presidente del Consejo Directivo de la Sociedad de Autores y Compositores de México.
Orígenes de la canción
No existe una versión original única ni autor conocido. Se trata de una canción tradicional con 134 coplas registradas en el Cancionero Folklórico de México. El historiador oaxaqueño Andrés Henestrosa recopiló un importante corpus de estas coplas en los años 40.
Investigadores como el profesor Rodrigo Bazán, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, descartan que la canción derive directamente de la leyenda popular de La Llorona (la mujer que ahoga a sus hijos).
Revolución mexicana
También rechazan la teoría que la ubica en la Revolución Mexicana de 1910, argumentando que no habría dado tiempo para generar tantas coplas. Bazán considera más probable que sea una canción de la época colonial, anterior a la Independencia de México.
Una copla famosa —"Ayer maravilla fui, llorona / Y ahora ni sombra soy"— guarda similitud con versos de Góngora, lo que apoya la idea de un origen en el siglo XVII.
Canción camaleónica
"La Llorona" funciona como un collar: cada intérprete combina las coplas a su manera. Ha sido cantada por Cuco Sánchez (1943), Chavela Vargas (años 50-60), Óscar Chávez (años 70) y muchas otras voces. Cada generación le imprime su estilo.
Chavela Vargas la convirtió en su himno. En sus últimos años la interpretaba casi susurrando hasta llegar a un final épico. En un reportaje de Canal+ España, la artista relacionó la figura con diosas de la mitología mexicana. Lila Downs destaca que la canción permite conectar con una identidad mística y ancestral, emocionando al público de forma especial.
No sabemos quién añadió dos coplas y, luego, quién le agregó otras más. Por eso la canción no tiene una autoría, "no hay a quien señalar como el origen", explica el experto.
En América latina
Muchos en América Latina y en otras partes del mundo la oirían por primera vez en la voz de Vargas, la cantante nacida en Costa Rica que amó a México desde niña y que, como decía su amigo, el escritor Carlos Monsiváis, le extraía "fervores y rencores" a las canciones.
Y, aunque Vargas le dio un impulso impresionante a esa canción a nivel internacional, lo cierto es que ese tema viene cautivando desde hace siglos.
