El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este miércoles 18 de marzo  la suspensión temporal de la Ley Jones, una normativa centenaria que regula el transporte marítimo interno.

El objegivo de la disposición es  reducir el impacto del alza en los precios de la gasolina en medio de tensiones internacionales vinculadas al conflicto con Irán.

Medida temporal para estabilizar el mercado energético

La decisión establece una pausa de 60 días en la aplicación de esta ley, vigente desde 1920, que exige que las mercancías transportadas entre puertos estadounidenses se movilicen en embarcaciones de fabricación, propiedad y tripulación nacional.

La Casa Blanca indicó que la medida busca facilitar el traslado de recursos estratégicos como petróleo, gas natural, fertilizantes y carbón.

De acuerdo con la vocera presidencial, Karoline Leavitt, la suspensión pretende aliviar las alteraciones inmediatas en el mercado energético, en un contexto donde las Fuerzas Armadas mantienen operaciones en el exterior.

Según explicó, esta flexibilización permitirá una mayor disponibilidad de transporte marítimo para abastecer la demanda interna.

Impacto del conflicto en Oriente Medio

La disposición se produce en un escenario de creciente tensión en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial.

En los últimos días, la zona ha registrado incidentes que afectan la estabilidad del suministro energético global.

Autoridades iraníes han reforzado las restricciones en este paso estratégico. El líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, ordenó mantener el cierre del tránsito marítimo como medida de presión en medio del conflicto.

Esta situación ha generado preocupación en los mercados internacionales debido a posibles interrupciones en el flujo de hidrocarburos.

En paralelo, reportes de medios iraníes señalaron ataques a infraestructuras energéticas en la región de Pars Sur, considerada una de las principales zonas de producción de gas. 

Reacción del mercado petrolero

El contexto geopolítico ha tenido efectos inmediatos en los precios del crudo. Durante la jornada del miércoles, el petróleo en Texas alcanzó un valor máximo de 99,41 dólares por barril, reflejando un incremento respecto a registros anteriores.

Este comportamiento está vinculado a las restricciones en rutas comerciales y a los riesgos asociados al conflicto.