El tribunal de Setúbal, en Portugal, dictó prisión provisional contra los ciudadanos franceses Marine Rousseau y Marc Ballagriga, tras ser detenidos por el abandono de sus dos hijos de 4 y 5 años en una carretera lusa.

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La medida cautelar se tomó el reciente viernes, ocho días después de que la familia se mudara a territorio portugués, debido a la gravedad de los delitos imputados y al riesgo inminente de fuga de los acusados.

La Fiscalía lusa había solicitado formalmente la prisión por los delitos de daño a la integridad física agravada y exposición al abandono, según recogen medios portugueses citando fuentes judiciales.

El Ministerio Público argumentó que la gravedad de los hechos requería la máxima restricción de libertad de los progenitores mientras se desarrolla la investigación formal.

Gravedad de los cargos y riesgos procesales

La decisión judicial emitida por el magistrado a cargo del caso "tiene en cuenta las exigencias cautelares del caso, como el peligro de fuga, el peligro de perturbación del proceso, peligro de continuación de la actividad criminal y peligro de perturbación del orden y tranquilidad públicas". Con estos fundamentos, la justicia determinó la reclusión inmediata de los investigados.

Por ello el tribunal de Portugal considera que "otras medidas serían inadecuadas o insuficientes" para garantizar que los sospechosos no evadan la acción de la justicia o alteren el curso de las indagaciones. El dictamen judicial subraya la necesidad de mantener a la pareja bajo custodia institucional de forma estricta.

Hijos de la pareja están con una familia de acogida

Rousseau, de 41 años, y Ballagriga, de 55, fueron arrestados por las autoridades el pasado jueves en la localidad de Fátima, días después de que se reportara el hallazgo de los menores desamparados. La movilización policial se activó tras la denuncia del abandono en una vía pública de la región de Setúbal.

Por su parte, los menores afectados, identificados como Zacharie y Barthélémy, se encuentran bajo el resguardo de las instituciones de protección locales.

Los niños están ya con una familia de acogida tras recibir el alta en el Hospital de Setúbal y con visos de regresar a su país de origen en las próximas semanas.

Alista su repatriación

El caso ha encendido las alarmas en el sistema de bienestar infantil tanto en Portugal como en Francia, activando los protocolos internacionales para la repatriación de menores.

Las autoridades consulares francesas ya colaboran con los servicios sociales de Setúbal para coordinar el retorno seguro de los hermanos a su país natal.

Los médicos del Hospital de Setúbal confirmaron que los infantes ingresaron con signos de deshidratación y desorientación, pero tras recibir la atención médica correspondiente, evolucionaron favorablemente hasta recibir el alta médica.

El proceso judicial continuará su curso mientras los padres permanecen en un centro penitenciario de Portugal.