La relación entre Colombia y Ecuador atraviesa uno de sus momentos más tensos en los últimos años. Este 25 de abril de 2026, el presidente colombiano, Gustavo Petro, lanzó un nuevo señalamiento que reaviva el conflicto diplomático: aseguró que su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, estaría afectando la economía del sur colombiano.
La acusación surge en medio de un escenario cargado de tensiones políticas, decisiones comerciales y la circulación de imágenes que han generado controversia en ambos países.
El mensaje que encendió la polémica
La más reciente escalada comenzó con una publicación de Petro en la red social X, donde compartió una fotografía en la que aparece el expresidente colombiano Álvaro Uribe junto a Noboa.
"Decían que no pero sí. Un expresidente colombiano de amigo de quién destruye la economía del sur de Colombia e insulta la Colombianidad", escribió el mandatario.
Aunque no menciona directamente a Noboa, el contexto del mensaje deja entrever que lo responsabiliza de afectar la dinámica económica en la zona fronteriza.
Las fotos que intensificaron el conflicto
Las imágenes que desataron la controversia fueron difundidas por el medio internacional Drop Site News. Según esa investigación, habrían sido compartidas inicialmente desde una cuenta privada vinculada a un entorno cercano de la primera dama ecuatoriana, Lavinia Valbonesi.
En uno de los registros se observa a Noboa y Uribe estrechándose la mano, mientras que en otra fotografía también aparece la primera dama. Para el gobierno colombiano, estas imágenes han sido interpretadas como indicios de un posible acercamiento político en un momento clave.
El trasfondo económico: aranceles y comercio
Más allá del cruce político, el conflicto tiene un fuerte componente económico. En los últimos meses, el gobierno de Noboa implementó medidas comerciales que impactaron directamente a Colombia.
Primero se estableció un arancel del 50% a productos colombianos, que posteriormente se elevó al 100%. Esta decisión, en la práctica, frenó gran parte del intercambio bilateral, afectando especialmente a las economías del sur colombiano.
Para Petro, estas acciones refuerzan la percepción de que existe una estrategia que perjudica a su país en el ámbito comercial.
Señalamientos de interferencia política
El mandatario colombiano fue más allá al sugerir que estos presuntos encuentros podrían formar parte de un "complot" con miras a influir en las elecciones presidenciales de Colombia, previstas para el 31 de mayo de 2026.
La polémica ya había comenzado días antes, cuando la embajadora colombiana en Ecuador, María Antonia Velasco, alertó sobre visitas de Uribe al Palacio de Carondelet coincidiendo con decisiones arancelarias.
"Dos días antes de la primera alza estuvo el expresidente Uribe en el palacio, y luego se tomaron medidas comerciales", señaló la diplomática.
La respuesta de Uribe
Frente a las acusaciones, Álvaro Uribe negó haber sostenido reuniones en la sede del gobierno ecuatoriano y aseguró que sus visitas al país respondieron únicamente a compromisos académicos.
Además, respondió directamente a Petro con un desafío público: "Si la mentira es suya, renuncia a la presidencia. Si la mentira es mía, renuncio a la política".
Un escenario en escalada
El cruce de declaraciones evidencia un deterioro progresivo en las relaciones entre ambos países, marcado por decisiones comerciales, tensiones diplomáticas y acusaciones cada vez más directas.
En este contexto, la relación entre Ecuador y Colombia se mantiene en un punto crítico, mientras crece la incertidumbre sobre el impacto económico y político que esta confrontación podría generar en la región.
