La agencia de salud pública de la Unión Africana declaró este lunes 18 de mayo de 2026 una Emergencia de Salud Pública de Interés Continental por el brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo, que afecta principalmente a República Democrática del Congo (RDC) y, en menor escala, a Uganda, debido al aumento de contagios y al riesgo de propagación regional.

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Cifras del brote y zonas más afectadas

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África) confirmaron que hasta el momento se han notificado aproximadamente 395 casos sospechosos y 106 muertes asociadas al brote. La mayoría de contagios se concentran en la provincia de Ituri, en el noreste de la RDC, especialmente en las zonas sanitarias de Mongwalu, Rwampara y Bunia.

En Uganda, las autoridades sanitarias han registrado dos casos sospechosos y una muerte vinculada a la misma cepa en la capital, Kampala.

Riesgo regional y factores de expansión

La agencia africana alertó que el brote se desarrolla en uno de los entornos más complejos del continente debido a la inseguridad, la movilidad poblacional, la fragilidad de los sistemas de salud y la limitada capacidad médica disponible.

Según el organismo, existe preocupación por el intenso movimiento transfronterizo asociado a actividades mineras y comerciales, así como por la cercanía de las zonas afectadas con Ruanda y Sudán del Sur, países considerados de alto riesgo epidemiológico.

La directora de CDC de África, Jean Kaseya, pidió una respuesta coordinada entre los Estados miembros y organismos internacionales para contener la expansión del virus y fortalecer la vigilancia epidemiológica.

Respuesta internacional y apoyo logístico

La declaración de emergencia continental se produce dos días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara esta epidemia como emergencia de salud pública de importancia internacional.

La OMS advirtió que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados para la cepa Bundibugyo, lo que incrementa la complejidad de la respuesta sanitaria.

Como parte de la intervención, la organización confirmó el envío de casi siete toneladas de suministros médicos de emergencia y el despliegue de 35 expertos internacionales en Bunia para apoyar las labores de contención, diagnóstico y vigilancia en primera línea.

Las autoridades africanas señalaron que la emergencia permitirá acelerar mecanismos regionales de cooperación y movilizar recursos para evitar una expansión mayor del brote.