El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) suscribió un convenio de cooperación con la Fundación Hope, enfocado en la erradicación del trabajo infantil. La firma busca atender a 80 niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad laboral en los cantones de Manta, Montecristi y Jaramijó.
Gabriela Mero, analista de servicios de atención digital del MIES y especializada en el área, detalló los alcances de este acuerdo, que representa un paso clave para proteger los derechos de la infancia en zonas de alta actividad económica.
El convenio surge en respuesta a la detección de un incremento en casos de trabajo infantil, particularmente en áreas urbanas y turísticas donde la demanda laboral informal afecta a menores de edad. Según Mero, el MIES cuenta con una base de datos actualizada que identifica a niños entre 5 y 17 años expuestos a esta realidad. "Hemos mapeado zonas de mayor concurrencia, como las zonas rosas, centros comerciales grandes, la Costa Pacífico y las playas", explicó la funcionaria. Estos sitios, donde se concentra el comercio y el turismo, ven un repunte en la presencia de menores trabajando durante periodos vacacionales y festividades como Navidad, cuando las familias enfrentan presiones económicas que impulsan a los niños a contribuir al ingreso hogareño.
Técnicos especializados abordan los casos
El proyecto, titulado Erradicación del Trabajo Infantil, no se limita a intervenciones puntuales, sino que adopta un enfoque integral y de largo plazo. Fátima Zambrano, directora distrital del MIES, dijo que el trabajo de los técnicos especializados comienza con abordajes en terreno, activados por alertas provenientes de juntas cantonales, directores educativos o ciudadanos comunes.
Una vez identificada la familia, se realiza una visita domiciliaria exhaustiva. Los especialistas analizan el contexto socioeconómico, identificando factores subyacentes como la pobreza, la falta de oportunidades laborales para adultos o incluso casos de violencia. El acompañamiento puede extenderse hasta un año y siete meses, con el objetivo de empoderar a las familias para generar ingresos alternativos sin recurrir al trabajo infantil.
El equipo asignado a este convenio consta de cuatro profesionales: un trabajador social, un psicólogo y dos promotores o educadores. Estos últimos se enfocan en el apoyo académico, visitando instituciones educativas para coordinar con docentes y abordar deficiencias en áreas como matemáticas u otras materias que podrían estar relacionadas con el ausentismo escolar derivado del trabajo. "Los promotores trabajan directamente con los niños en casa, identificando problemáticas y ofreciendo refuerzo", precisó.
Desde el 1 de febrero
El proyecto arranca el 1 de febrero y está diseñado para mantenerse durante todo el año. Inicialmente, el convenio se firmó por cinco meses y medio, pero el MIES ya ha solicitado recursos adicionales para extenderlo hasta diciembre.
La Fundación Hope, como contraparte, aportará su experiencia en intervenciones comunitarias, facilitando la implementación en terreno. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), Ecuador registra alrededor de 300.000 menores en situación de trabajo, con un porcentaje significativo en provincias costeras.
