Hay una dolorosa postal tras el terremoto del 2016 que dejó 673 muertos: decenas de heridos, tendidos sobre el césped del estadio de Pedernales, minutos después de aquel aciago 16A.

Google PreferredCanal de WhatsApp

Los atendían como se podía. A la intemperie y de forma improvisada. No era solo el caos de la emergencia.

En el epicentro de la tragedia no había hospital, pese a ser un cantón que hoy supera los 70 mil habitantes.  Y se prometió esa obra como una urgencia. Sin embargo, fue una fallida y tardía construcción, salpicada de irregularidades.

En mayo de 2020, en plena pandemia, hubo 20 detenidos, entre ellos, dos entonces asambleístas (Daniel Mendoza y Eliseo Azuero), así como otros políticos, ejecutivos del Consorcio Pedernales Manabí que estaba a cargo de la construcción del hospital y los más altos directivos del Servicio de Contratación de Obras (Secob). Ellos, según Fiscalía, se repartieron el anticipo de la obra: USD 8,2 millones.

La corrupción golpeó a la salud tras el terremoto

Los hospitales presupuestados para Manabí y Esmeraldas se convirtieron en símbolos de la corrupción y el desastre de la administración pública, repite Óscar Arcentales, exalcalde de Pedernales. "Aquí se inauguró, finalmente, en noviembre de 2023, pero sin los equipos prometidos. Y con una atención limitada".

Inicialmente, en 2017, el plan contemplaba construir varios hospitales con donación de China. Una de las condiciones específicas de este tipo de cooperación es que la empresa constructora sea designada por el propio gobierno de ese país.

Ese modelo tuvo un resultado concreto: el de Chone, inaugurado en 2021. Pero ese modelo cambió. El Comité de Reconstrucción priorizó al menos once proyectos hospitalarios bajo el estado de excepción. La suma superaba los USD 230 millones, financiados en parte con donaciones internacionales y créditos.

En Manabí se cumplió a medias. Y en Esmeraldas, diez años luego de la tragedia, no se concretan los ofrecimientos en Quinindé o Borbón.

El giro político

En noviembre de 2018, durante un gabinete ampliado del gobierno de Lenín Moreno, y a pedido de asambleístas manabitas encabezados por Daniel Mendoza, se decidió modificar el mecanismo de financiamiento para los hospitales de Pedernales y Bahía de Caráquez.

La justificación fue ganar "flexibilidad": dejar de depender de créditos condicionados y utilizar recursos del Estado para tener control sobre los procesos de contratación.

En la práctica, eso abrió la puerta a la discrecionalidad, retrasos e irregularidades.

Hoy, el hospital básico de Pedernales de 20 camas opera de forma limitada. El Diario hizo un recorrido la primera semana de abril de 2026.

Ipólito Navarrete, habitante del cantón, asegura que "no hay quirófanos. Las salas quirúrgicas están fuera de operación. Tenemos una infraestructura buena, pero, si no funciona, ¿qué servicio de calidad puede prestar?".

El equipo médico es limitado, sin capacidad para resolver cirugías complejas ni atender emergencias de alta gravedad. Hay carencia de medicinas (solo un 40% del stock). "Tengo que comprar todos los medicamentos que le recetaron a mi padre. Aquí no hay nada", cuenta Ana Marca Ibarra.

Nelson Limongi, miembro del colectivo que impulsó la construcción del hospital, menciona que no cuenta con áreas clave como neonatología. "No es un hospital completo para suplir las necesidades de nuestro cantón. No es lo que esperábamos. No se ajustó al proyecto desarrollado por tanto tiempo".

Para el alcalde Manuel Panezo, en Pedernales se debió construir un hospital general. "Lamentablemente, se hizo uno básico y los pacientes, cuando complica su estado de salud, deben ser transferidos. Para una operación tienen que prestar una ambulancia y mover a los pacientes a Bahía de Caráquez, Chone o Santo Domingo".

Irregularidades en Bahía de Caráquez y sobreprecio en Manta

El Hospital Miguel Hilario Alcívar de Bahía de Caráquez fue uno de los más golpeados por el terremoto y tuvo que ser demolido por los graves daños estructurales. El nuevo se inauguró en 2022, a un costo de USD 29 millones, en un terreno que no es de propiedad estatal. Además, no se consideraron tres áreas fundamentales: Neonatología, Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y Tomografía.

El contrato para el nuevo hospital, de 80 camas, se firmó en 2019, tras una serie de problemas en el proceso precontractual. Fue adjudicado al Consorcio Bahía, conformado por las empresas Castro & Castro Constructora y RHR Rock & Hydro Resources.

Sus retrasos se debieron a denuncias de irregularidades realizadas por la Comisión Anticorrupción, que estableció vínculos del Consorcio Bahía con la red de Daniel Mendoza.

El hospital de Manta entró en un plan de reconstrucción para reforzar las afectaciones en su infraestructura. El contrato con la Constructora Vicente Rodríguez fue por USD 25,9 millones; se firmó el 14 de junio de 2019 y las obras iniciaron un mes después.

La Comisión Anticorrupción denunció sobreprecios y también vínculos de la red de corrupción de Daniel Mendoza con esta construcción.

El nuevo hospital en Chone

En Chone, el nuevo hospital de 120 camas Napoleón Dávila Córdova fue inaugurado en mayo 2021. El costo: USD 58 millones, de los cuales 50 millones fueron donación de China.

El área de construcción fue de 13.361 m2. Estuvo a cargo de la constructora china CAMC. Uno de los requisitos para concretar la donación es que la contratista sea de ese país. Algo que, además, evitó las tramas de corrupción como en Pedernales, Bahía de Caráquez y Manta.

Retrasos de la obra en El Carmen

En El Carmen, la respuesta fue de menor escala. El proyecto priorizado no era un hospital nuevo, sino la culminación de una infraestructura existente, con una inversión de apenas 300 mil dólares. La obra se completó con cinco años de retrasos.