La vida de Holmer Alcívar Vera, conocido ahora por muchos como 'Súper Holmer', transcurre entre surcos y pastizales. A sus 65 años, ha cultivado tierra durante décadas y conoce la rutina de una faena que empieza cuando el sol apenas despierta sobre Chone, en el norte de Manabí. Sin embargo, la tarde del 9 de enero de 2026 todo cambió cuando escuchó gritos provenientes de la represa de Río Grande, ubicada a un kilómetro de su vivienda.

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Holmer Alcívar no encaja con la imagen cinematográfica del rescatista atlético. Es un agricultor con manos curtidas, voz jovial y humor constante. Según quienes lo conocen, jamás rehúye una broma, pero aquel viernes dejó el chiste para después y asumió, sin saberlo, un rol crucial.

El propio Alcívar recuerda que corrió "como un venado", ignorando el terreno accidentado y  alambrados con una agilidad que desmiente su edad. Ya en la orilla, Holmer encendió el motor de su embarcación y se dirigió hacia los alumnos de Agronomía que luchaban desesperadamente por mantenerse a flote dentro del embalse. Su destreza, normalmente aplicada a la agricultura, se transformó en un operativo improvisado de salvamento.

'Súper Holmer': un héroe sin capa

La jornada terminó con tres estudiantes a salvo, gracias a la intervención de Alcívar, personal de salud activado y una comunidad consciente de que la tragedia pudo ser peor.

"Parecía un joven, un atleta de élite se quedaba corto a mi lado", recuerda hoy con una sonrisa, aunque admite que tras la adrenalina, el cuerpo le ha pasado factura con dolores y nervios de punta.

En Chone, su nombre ya no solo se asocia a la buena cosecha, sino a la valentía de un hombre sencillo que se hizo gigante, un verdadero 'Súper Holmer' cuando el prójimo lo necesitó.

Pudo haber sido peor

Sin buscar protagonismo, después de cinco días del incidente en el que perdieron la vida dos estudiantes, el hombre ha vuelto a su rutina. Afirma que sigue sembrando su parcela como cualquier otro día. No obstante, vecinos, familiares y los sobrevivientes del accidente no lo ven del mismo modo. Para ellos, quedó grabado como un hombre de tierra firme que demostró valentía cuando más falta hacía.

Ellos coinciden en que, sin su reacción, el número de fallecidos habría sido mayor. "Ese día cultivó esperanza", expresaron con gratitud algunos comuneros.

 La tragedia en Río Grande

El viernes 9 de enero de 2026, en la represa Río Grande del cantón Chone, provincia de Manabí, Ecuador, una canoa que transportaba a más de 20 estudiantes y docentes de la Universidad Técnica de Manabí (UTM) se volcó durante un recorrido técnico-académico, dejando como saldo la muerte por ahogamiento de dos jóvenes universitarios. El incidente ocurrió en el marco de una práctica programada por la institución. Los cuerpos fueron recuperados el 11 y 12 de enero.  

La represa de Río Grande, un proyecto multipropósito que abastece a sectores agrícolas de Manabí, recibe visitas estudiantiles y comunitarias, lo que eleva la necesidad de protocolos de prevención y seguridad básica. El hecho del 9 de enero reabre el debate sobre supervisión y equipamiento en espacios de uso académico y turístico donde, como en este caso, la presencia de moradores como Holmer marcó la diferencia entre la vida y la muerte.

Con información de César Vélez.