El escenario preelectoral en Manabí se activa con la posible precandidatura de Luisa González a la prefectura de Manabí por RC.

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La expresidenta del movimiento Revolución Ciudadana (RC) fue una de las figuras centrales de la convención del movimiento realizada el fin de semana en Manta, donde llamó la atención al lucir una blusa diseñada con los colores de las banderas de Manabí y del Ecuador, gesto que no pasó desapercibido.

Para Héctor Farfán, consultor político, señala que en contexto político actual se caracteriza por un escenario de alta polarización, con antecedentes recientes como la consulta popular, donde —según menciona— se evidenció la posibilidad de una tercera vía aún sin liderazgo definido. En ese marco, ubica la eventual postulación de González como parte de un tablero electoral distinto al de una elección presidencial.

Farfán recordó que Luisa González fue candidata presidencial en dos ocasiones y que, en Manabí, alcanzó alrededor del 63 % de la votación, un resultado que calificó como sólido en términos provinciales. Sin embargo, precisó que una elección a la prefectura responde a una lógica distinta, al tratarse de una contienda unipersonal donde pesan factores como el nombre, la imagen y la trayectoria individual.

Antecedentes electorales y escenarios

El consultor comparó ese posible escenario con los resultados del actual prefecto de Manabí, Leonardo Orlando, también de la Revolución Ciudadana, quien obtuvo 28 % de los votos en 2019 y, el 42 % en 2023, cuando logró la reelección. Estos porcentajes, según Farfán, permiten dimensionar cómo podría comportarse el electorado en un proceso aún más polarizado.

"Toda elección es diferente. Ninguna elección se parece a otra", señaló Farfán. 

Mencionó como ejemplo cantones como Portoviejo, donde RC no ha logrado consolidar triunfos en alcaldías, incluso en momentos de mayor fortaleza política.

Farfán añadió que el escenario para llegar a la Prefectura de Manabí sería más complejo si se concretan otras candidaturas, como la del actual alcalde de Chone, Leonardo Rodríguez, quien podría captar votos en la zona norte de la provincia, o una postulación del exalcalde de Portoviejo, Agustín Casanova, que en la anterior elección a la prefectura, obtuvo un significativo apoyo.

"En un movimiento político sin mucho peso, sin mucha historia, obtuvo 200 mil votos que serían un aval en una posible candidatura de él", precisó.

Otros actores y coincidencias en el análisis

En una línea similar, el consultor político Jaime Tola, señaló que la Revolución Ciudadana ha tenido históricamente un voto fuerte en Manabí. Sin embargo, coincidió que en las seccionales no ha logrado consolidarse, pues en las últimas alcaldías, no logró las alcaldías de Manta y Portoviejo, las dos ciudades con mayor electores de Manabí.

"Sin embargo, en la prefectura, en los últimos períodos ganó RC en base a ese voto duro y porque tuvieron las condiciones favorables", mencionó.

Tola planteó que, en el caso de Luisa González, podría operar un voto de carácter sentimental o solidario, asociado a su trayectoria reciente como candidata presidencial. Recordó que en Manabí obtuvo una votación importante en esos comicios, lo que podría incidir nuevamente en una elección seccional.

"Es innegable que RC tiene un voto duro, pero también hay otros actores y fuerzas sociales y a veces los panoramas cambian de un día a otro o de una semana a otra", precisó.

El consultor recalcó que también suenan nombres de posibles candidatos a la Prefectura de Manabí, como Agustín Casanova, Aurora Valle, actual gobernadora de Manabí por ADN; Abel Gómez, vinculado al sector del transporte; y el alcalde de Chone, Leonardo Rodríguez, y figuras provenientes de Manta, como Jaime Estrada, que también tienen sus votos.

"Todo puede suceder en las próximas elecciones, pero obviamente RC tiene un paso adelante", indicó.

Polarización y factores de campaña

Tanto Farfán como Tola coincidieron en que el escenario electoral aún no está definido y que será el desarrollo de las campañas, las alianzas y las primarias lo que permitirá clarificar el panorama. Ambos señalaron que el proceso tendería a polarizarse entre dos o tres candidaturas, dada la extensión territorial de Manabí y la necesidad de contar con estructura, recursos y un mensaje claro.

Asimismo, coincidieron en que factores como la estrategia de campaña, el uso de redes sociales y el impacto de la desinformación jugarán un rol clave, como ya ocurrió en procesos recientes. En ese contexto, señalaron que el año preelectoral será decisivo para medir fortalezas, debilidades y la viabilidad real de cada precandidatura.