Con aulas climatizadas, pantallas digitales, laboratorios modernizados y proyectos que buscan acercar la educación superior a zonas rurales, la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM) atraviesa una etapa de transformación institucional enfocada en fortalecer la calidad educativa y ampliar oportunidades para miles de estudiantes en la provincia. Así lo expuso Marcos Zambrano, rector de la institución, durante una entrevista concedida a Manavisión Plus.

Manifestó que la universidad ha desarrollado un modelo de gestión basado en tres ejes fundamentales: investigación, formación y vinculación con la comunidad. Bajo esa visión, indicó que la prioridad ha sido optimizar recursos, reducir procesos burocráticos y concentrar la inversión en espacios y herramientas que tengan un impacto directo en el aprendizaje de los estudiantes.

¿Cuál es el modelo educativo que impulsa actualmente la ULEAM?

Nosotros empezamos a aplicar una fórmula pedagógica y administrativa basada en un modelo de educación de tres ejes. El concepto principal es que menos es más: menos estructura y menos burocracia.

Gracias a eso hemos logrado generar recursos para impulsar primero una reforma tecnológica y luego una reforma lógica, porque en la administración pública debemos hacer lo que realmente se utiliza todos los días, lo que necesitan las personas y lo que permite cumplir la misión y visión.

Por eso iniciamos con las 600 aulas de calidad, equipadas con internet, climatización y pantallas digitales. Primero fortalecimos las aulas y luego trabajamos en los laboratorios. De esta manera cumplimos nuestro proyecto educativo, que plantea que la palabra sola no basta y que el estudiante necesita un aprendizaje significativo. Cada proyecto que ejecutamos tiene la intención de crear nuevos escenarios de aprendizaje.

¿Las 600 aulas están únicamente en Manta o también en otras sedes?

Están distribuidas en los diferentes campus y extensiones. Vale recalcar que la ULEAM es la universidad con mayor presencia en todo el territorio de la zona 4 y una de las de mayor presencia en el Ecuador.

Todas nuestras carreras son presenciales y contamos con cerca de 192 carreras. Tenemos cuatro campus, dos sedes principales —entre ellas la matriz en Manta y Santo Domingo— además de cuatro extensiones.

¿Qué impacto ha tenido la presencia de la universidad en las zonas rurales?

Pongo como ejemplo a Flavio Alfaro, un cantón rural donde tenemos alrededor de 250 estudiantes, de los cuales 225 son mujeres. Muchas de ellas no son adolescentes; incluso, en una reunión con las nueve presidentas de curso, siete ya eran madres de familia.

Nosotros estamos rompiendo ciertas barreras culturales, como el machismo y la endogamia que todavía existen en muchas comunidades rurales. En Manabí, el 52% de la población es rural, por eso apostamos por carreras presenciales en territorio, para brindar oportunidades, especialmente a las mujeres. Pero además hablamos de igualdad real: las mismas oficinas, aulas y laboratorios que existen en Manta también están en Pichincha, Tosagua y Flavio Alfaro.

¿Qué carreras tienen mayor demanda en estos sectores rurales?

Estamos trabajando con carreras vinculadas al relevo generacional. Por ejemplo, en Manabí existen cerca de 24.000 maestros y muchos están entrando en proceso de jubilación. Por eso, en cantones como Flavio Alfaro, Tosagua y Pichincha ofrecemos carreras como Educación Básica y Educación Inicial.

También tenemos Enfermería y varias carreras técnicas. Son profesiones que permiten que nuestros graduados salgan rápidamente al mercado laboral.

¿Qué representa para la universidad llevar la educación superior al territorio?

Antes, muchas personas tenían que abandonar a sus familias y dejar sus fuentes de trabajo para poder estudiar en ciudades como Manta o Chone. Nosotros creemos que el desarrollo de Manabí se fortalece cuando democratizamos la educación y la llevamos directamente al territorio.

Pero también hablamos de democratizar la cultura y la salud. Tenemos proyectos de artes plásticas, simposios de escultura, murales, creación de indumentaria y artesanías. Además, somos la única universidad del país que cuenta con 14 carreras del área de la salud al servicio de la comunidad manabita.

¿Cómo funciona actualmente la vinculación de los estudiantes con la comunidad?

Lo que buscamos es acercar al futuro profesional a su espacio real de trabajo y, al mismo tiempo, generar un servicio para la comunidad. Por ejemplo, en muchas escuelas fiscales y rurales no existen profesores de inglés.

Por eso, nuestros estudiantes egresados de la carrera de Pedagogía de los Idiomas Nacionales y Extranjeros, en lugar de desarrollar una tesis, trabajan durante un año en una escuela y, con eso, obtienen su titulación. Es un modelo ganar-ganar.

¿Qué proyectos se preparan junto a Medios Ediasa?

Me reuní con sus directivos para establecer un convenio que permita generar más espacios de participación y práctica. En julio vamos a lanzar un proyecto muy importante enfocado en comunicación, educación, civismo y productividad para Manabí. Vamos a trabajar junto a Medios Ediasa, una empresa que goza de mucho prestigio, respeto y credibilidad en nuestra región.

¿Qué cambios se han realizado en infraestructura y seguridad?

Para nosotros el criterio de igualdad es fundamental. Por eso, los sistemas de control de ingreso que funcionan mediante torniquetes, cámaras especializadas e inteligencia artificial se están implementando progresivamente en todas las sedes.

Actualmente estos sistemas ya funcionan en Manta, Chone, El Carmen, Pedernales y Tosagua. Además, hemos trabajado mucho en seguridad, orden y bienestar estudiantil. Tenemos un gran gimnasio, una guardería donde actualmente 94 madres dejan a sus hijos y nuevos espacios de alimentación; ya no existen los antiguos kioscos que antes funcionaban dentro de la universidad.

¿Qué otros espacios tecnológicos y académicos tiene actualmente la universidad?

Contamos con muchos servicios para los estudiantes. Estamos inaugurando una biblioteca equipada con tecnología avanzada y también tenemos un cine universitario donde los estudiantes de comunicación pueden presentar sus proyectos y entrevistas en una pantalla de cine real, no en un simple proyector.

Nos preocupamos mucho por los detalles y queremos que el estudiante sienta que está utilizando tecnología de primer nivel. Este cine también sirve para las carreras de inglés. Además, es utilizado por la carrera técnica de audiovisuales. Todo lo concebimos como nuevos escenarios de aprendizaje.

¿Qué servicios brinda el Instituto de Neurociencia de la universidad?

Tenemos el Instituto de Neurociencia, que es único en la región y uno de los más equipados del país. Allí atendemos a niños con autismo, epilepsia y personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares.

Pero, además de brindar atención a la comunidad, este instituto funciona como espacio de aprendizaje para estudiantes de terapia de lenguaje, fonoaudiología, fisioterapia, psicología y neurología. Todos los espacios que desarrollamos dentro y fuera de la universidad están pensados desde los ejes de investigación, vinculación y formación.

¿Cuántas personas integran actualmente la comunidad universitaria?

Actualmente tenemos cerca de 29.000 estudiantes en pregrado y alrededor de 4.000 en posgrado. Además, administramos dos proyectos educativos: el colegio Juan Montalvo, en Manta, y el 5 de Mayo, en Chone, con aproximadamente 2.000 estudiantes entre primaria y secundaria. En total, somos alrededor de 36.000 personas dentro de este proyecto educativo.

¿Cómo quedó el presupuesto universitario para este año?

En Manabí hubo un incremento presupuestario importante. El Fondo Permanente para las Universidades se alimenta del impuesto a la renta y del IVA. Como el año pasado aumentaron estos ingresos, también se incrementaron los recursos del fondo universitario. El Gobierno Nacional analizó que existían tres universidades grandes y antiguas del país que no ejecutaban la totalidad de sus presupuestos.

Es decir, recibían alrededor de 140 millones de dólares y solo gastaban cerca de 110 millones, por lo que quedaban recursos sin utilizar.A partir de eso, el Gobierno retiró parte de esos fondos y conformó un fondo cercano a 120 millones de dólares para incrementar el presupuesto de otras universidades públicas del país.

En ese contexto, Manabí resultó ampliamente beneficiada. A la ULEAM se le incrementaron alrededor de 3,5 millones de dólares; a la ESPAM, más de 5 millones; a la UNESUM, cerca de 4 millones; y también hubo una asignación adicional para la Universidad Técnica de Manabí. En total, más de 20 millones de dólares de ese fondo llegaron a universidades de Manabí.

¿Cuál es actualmente el presupuesto de la ULEAM?

El presupuesto de la universidad era de aproximadamente 64 millones de dólares y ahora bordea los 68 millones. Además, actualmente somos sujetos de crédito, lo que nos permite acceder a financiamiento adicional.

Agradecemos al Banco de Desarrollo, porque este año se nos otorgarán cerca de 20 millones de dólares en créditos. Gracias a eso, junto con la autogestión y el buen manejo financiero, el presupuesto de la universidad actualmente supera los 80 millones de dólares.

¿Cuáles son las metas de la universidad hacia el 2031?

Nosotros hemos trabajado por etapas. Primero pusimos la casa en orden. Luego unificamos la universidad, fortalecimos los modelos de gestión y consolidamos una cultura institucional basada en el respeto y en el rechazo a la coima y al acoso. Ahora estamos enfocados en mejorar la calidad educativa.

Queremos que, hacia el 2031, nuestros estudiantes egresen con mayores competencias y un fuerte compromiso social, económico y político. También estamos fortaleciendo la formación docente.

Nos aprobaron una especialidad en docencia universitaria, un posgrado híbrido dirigido a profesionales que desean convertirse en docentes. Hay muchos profesionales muy buenos en sus áreas, pero que necesitan fortalecer aspectos como la didáctica, el currículo y la pedagogía. La universidad tiene cerca de 1.400 profesores y solamente 300 cuentan con formación pedagógica.