La lluvia también marcó el inicio del año en Manabí. El año 2026 comenzó con lluvias persistentes en varios cantones del centro de Manabí, una condición climática que sorprendió a habitantes durante las primeras horas de enero.
El año llegó con agua
Desde la madrugada, las precipitaciones se extendieron por más de una hora y media en sectores urbanos y rurales, generando un ambiente distinto al habitual festejo. Además, la lluvia alcanzó cantones de la zona norte, como Chone.
En el centro manabita, cantones como Rocafuerte, Portoviejo y parte de Santa Ana registraron lluvias continuas que obligaron a modificar planes familiares de festejos.
Lluvias constantes en Manabí
Las precipitaciones no fueron intensas en todos los sectores, pero sí constantes, lo que influyó en la dinámica de las celebraciones de Año Nuevo. De manera progresiva, la lluvia ligera marcó el ritmo de la jornada festiva en estos territorios. En el caso de varias zonas de Portoviejo y Chone se registraron aguaceros.
Celebraciones afectadas por el clima
Como consecuencia directa, la tradicional quema de monigotes se vio parcialmente opacada en varios barrios y recintos, especialmente en espacios abiertos. En algunos puntos, los muñecos fueron encendidos con retraso o la quema no fue total.
Asimismo, el ambiente festivo cambió, pues la lluvia obligó a refugiarse en viviendas y espacios cubiertos. De igual forma, bailes y festejos previstos en patios, calles y plazas abiertas se vieron afectados por la presencia constante de agua.
Algunos organizadores improvisaron celebraciones bajo techos, mientras otros decidieron suspender.
Dificultades en la movilidad nocturna
Durante la madrugada, quienes se movilizaban por vías urbanas y rurales enfrentaron dificultades adicionales debido a la reducción de la visibilidad. La lluvia constante obligó a disminuir la velocidad, considerando además el mal estado de varias carreteras manabitas.
Baches y huecos, poco visibles bajo el agua, representaron un riesgo que exigió mayor precaución a conductores. En las ciudades, se registraron acumulaciones de agua en varias calles, aunque sin presentarse problemas mayores o emergencias relevantes.
Las autoridades y ciudadanos reportaron anegaciones leves, que no afectaron viviendas ni servicios básicos de forma significativa.
Alegría en el sector rural
Mientras tanto, en el campo manabita, la lluvia fue recibida con optimismo por agricultores y ganaderos, tras semanas de sequía. Estas precipitaciones marcan el inicio esperado de la temporada invernal, clave para el ciclo agrícola en la provincia.
Con ello, también comienza el periodo de siembras, fundamental para la seguridad alimentaria local. Además, el reverdecimiento del pasto beneficia directamente a la alimentación del ganado, que enfrentaba escasez de forraje.
Productores esperan que las lluvias continúen de manera regular, como es habitual en esta época del año en la costa ecuatoriana. De esta manera, el año empezó con agua en Manabí. (15)
