El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, anunció ante el Parlamento británico el envío de más de 200 expertos en drones a diversas naciones del golfo Pérsico. Esta iniciativa busca reforzar las capacidades defensivas de estos países, que enfrentan una creciente ola de ataques con aeronaves no tripuladas provenientes de territorio iraní. Según Zelenski, estos ataques se producen en respuesta a una ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Teherán desde finales de febrero.

La misión ucraniana incluye a 201 especialistas ya desplegados en Oriente Próximo y la región del Golfo, con otros 34 listos para ser movilizados. El mandatario ucraniano detalló que estos son "expertos militares" con un profundo conocimiento en la defensa contra drones, específicamente los modelos 'Shahed' de fabricación iraní. Equipos ucranianos ya operan en Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí, mientras que otros se dirigen hacia Kuwait. Además, Ucrania trabaja en acuerdos con varios otros países de la región.

Cooperación estratégica y experiencia ucraniana

Zelenski subrayó que el despliegue de estos expertos responde a una petición directa de socios clave, incluyendo a Estados Unidos. Esta colaboración forma parte de un acuerdo preexistente sobre drones propuesto por Kiev a Washington, que sigue plenamente vigente. Ucrania manifestó su disposición a establecer "acuerdos similares con todos nuestros socios de confianza", abarcando desde la cooperación práctica en tecnología de drones hasta futuras alianzas de defensa. El presidente ucraniano enfatizó que la probada fortaleza y capacidad de su país en combate no deberían ser ignoradas en la arquitectura de seguridad global.

La experiencia de Ucrania en la lucha contra drones iraníes es vasta, forjada durante los años de conflicto tras la invasión rusa. El país ha tenido que "aprender a defenderse" de los drones 'Shahed' iraníes, que Rusia comenzó a recibir hace aproximadamente tres años. Estos drones, diseñados para la destrucción de infraestructura crítica de alto valor a bajo coste, fueron suministrados por Irán a Rusia, incluyendo la tecnología para su producción. Zelenski reveló que, posteriormente, Rusia modernizó estos sistemas y ahora existen "pruebas claras de que los drones iraníes utilizados en la región contienen componentes rusos", evidenciando una profunda cooperación militar entre Moscú y Teherán.

Una amenaza global interconectada

El líder ucraniano argumentó que la situación actual en Irán no es un conflicto distante para Ucrania, precisamente por la estrecha colaboración entre Rusia e Irán. "Lo que ocurre hoy en Irán no es una guerra lejana para nuestro país, debido a la cooperación entre Rusia e Irán", afirmó Zelenski. Por ello, defendió que los ucranianos no pueden "permanecer indiferentes", sin importar la distancia geográfica que los separe del sufrimiento o del peligro común. Advirtió que la propagación del mal no conoce fronteras, ya que misiles balísticos y drones pueden alcanzar objetivos a miles de kilómetros, y si "el mal triunfa, la guerra traspasará cualquier distancia en la Tierra".

Zelenski describió a Moscú y Teherán como "hermanos en el odio" y, por ende, "hermanos en las armas". Reiteró la postura de Ucrania de no permitir que "los regímenes construidos sobre el odio triunfen jamás" y que no amenacen a Europa ni a sus aliados. Recordó la propia experiencia de Ucrania, que intentó vivir en paz con Rusia y sufrió dos invasiones en una década, así como la falta de paz en Oriente Próximo mientras el actual régimen iraní ha estado en el poder. El presidente ucraniano concluyó alertando sobre las nuevas y peligrosas formas de guerra que estos regímenes están desarrollando: "de forma barata, a larga distancia, utilizando inteligencia artificial y simplemente porque quieren destruirte y pueden obligar a su propia gente a trabajar para la guerra".