La sanción que dejó fuera de contienda al movimiento AMIGO es vista por el electorado como un abuso de poder que no logrará mellar las bases de la Revolución Ciudadana, manifestó el consultor político Fernando Rodríguez. En una entrevista con Manavisión Plus, el experto analizó las dinámicas electorales y como romper la polarización en los cantones manabitas.
- ¿Cuál es su análisis del panorama político en el país después de la sanción al movimiento AMIGO?
Estaba un poco previsto el tema este de todavía obstaculizar algunas candidaturas en estas nuevas seccionales del 2026. Creo que esa previsión del lado del correísmo, de la Revolución Ciudadana, hacía que ellos valoren la idea de poder hacer alianzas con otras organizaciones políticas.
No dejarlos participar va en contra de los principios democráticos de un país. En ese sentido, hay que esperar todavía para ver la definición de si el partido AMIGO va a ser suspendido. Creo que sí, pero por declaraciones de la presidenta Gabriela Rivadeneira, al parecer tienen ellos un plan B y C.
-¿Hasta qué punto podría afectar en la votación este tema de los cambios?
Le va a afectar, pero creo que en una magnitud muy mínima. Hay registros ya de estos acontecimientos en que se les suspenden los partidos al correísmo y esto no ha hecho una lesión a su votación que a uno le sorprenda, como que bloquearles un partido a ellos los debilita.
No obstante, creo sí que si ellos no sacan provecho de toda esta aura que se tiene hablando en términos del mal uso del poder y sobre todo de esta, entre comillas, persecución que se les está haciendo, si no entran dentro de ese marco de mártires versus el poder, creo que podrían mantener o incluso hasta crecer un poquito en la votación.
Igual hay que ver también qué hacen los otros candidatos que están fuera del espectro entre correísmo o anticorreísmo, que no se identifican con ninguna de las dos tendencias, a ver cómo aprovechan estos acontecimientos.
-¿Ve factible la alianza con la gente de Sí Podemos en Manabí?
Sí por la participación; garantizarían la participación a nivel provincial. Hay que ver cómo también se llega a acuerdos con Sí Podemos, porque entendiendo que ellos habían ya definido algunas precandidaturas, creo que la negociación va a estar un poco interesante a ver cómo terminan los cuadros de quedar establecidos, pero es la línea, creo, en la provincia.
-Por ejemplo, en la prefectura, ¿quién cree usted que sería mejor candidato en una hipotética unión con Sí Podemos?
Creo que González-Estrada, pero ahí también hay que ver, insisto, la negociación. Sí Podemos tiene ahora, el toro por los cuernos porque son ellos los dueños del movimiento; no son ellos quienes acogerían al correísmo. Y puede ser que digan, ¿Quieres participar conmigo? Está bien, pero acompáñame con la viceprefectura.
Hay que esperar la definición primero del tema de AMIGO, porque esto va a entrar al CNE. Tienen que conseguir los votos necesarios, son cinco votos; no sé si es con mayoría simple o mayoría absoluta, pero hay que esperar lo de AMIGO. Una vez que pase lo de AMIGO, hay que revisar las alianzas. No obstante, las alianzas pueden darse sin que ocurra lo primero.
-En ese marco, ¿esto afecta o favorece a la vertiente oficialista, por ejemplo, en la provincia de Manabí con Marcos Zambrano para la prefectura?
Sería un error pensar que los beneficie en su totalidad. Porque cuando usted identifica de dónde viene el impedimento, muchas veces el elector entiende esto como un abuso de poder. Y ese abuso de poder es lo que la gente en su momento al correísmo le criticó y fue el detonante para que la gente deje de votar por ellos.
En este sentido puede pasar lo mismo, cansados en su momento de eso, si vuelven a repetir la historia, puede ser que el oficialismo no genere el beneficio que quiere generar. Ahora creo que el reto más importante es de los candidatos que no están en estas dos esferas, que no están en estas dos tendencias pro y anti, para poder ellos crecer.
Hablo del caso del exalcalde de Portoviejo, Agustín Casanova. Hay que ver cómo él logra capitalizar estas riñas de sus rivales políticos, y asimismo en todos los cantones de Manabí. Si no va Luisa González, creo que Casanova puede estar un poco más beneficiado que el oficialismo.
-¿Cómo capitalizar eso, Fernando, desde su óptica?
Empezar a moverse más en territorio, empezar a hacer consensos más que negociaciones. La palabra «negociación» a veces se malentiende como que «yo te doy algo y tú me das algo». Más bien creo que hay que llegar a un consenso, generar apoyos, no ser reactivo en el sentido de que si me vienen a buscar no decirles que no.
Es entender el contexto electoral; entender que si no hay consensos de todos los grupos sociales, de la zona rural, urbana, fundaciones, entre otros, difícilmente va a lograr tener ese apoyo que, si ya lo tiene, es importante, pero necesita romper el techo que por el momento tiene.
- ¿Cómo romper ese techo? ¿Cómo ve la candidatura de Casanova?
Me parece que es el mejor de los candidatos, si ponemos las carpetas de todos los candidatos sobre la mesa, tiene un perfil idóneo para la provincia, un desempeño institucional a lo largo de su trayectoria como autoridad y como profesional interesante.
No obstante, creo que en lo político sí hay que fortalecer, y eso significa no cometer los mismos errores de antes: no ser una persona tan fría, tan de él mismo, es decir, abrirse un poco más a la gente.
A veces cuesta eso para los políticos porque los sacas de su zona de confort, y a su vez entender que en la provincia la política está siempre dividida en pro y en contra: es muy correísta la provincia y también hay cierto sector que es anticorreísta. No se nota una línea intermedia y hay que saber olfatear bien por allí para ver por dónde puede el candidato crecer.
Casanova, con esto último que se ha dado, tendría que moverse un poquito mejor y más rápido para lograr acaparar a cierta gente del correísmo light que no está tan volcada hacia esa tienda política y lograr crecer.
- Escuchaba a Marcos Zambrano la semana anterior en una entrevista, donde reconocía la labor del prefecto Orlando. Ese tema, ¿lo dice por estrategia o de corazón?
A veces nos confundimos en reconocer los pocos puntos buenos que tiene una autoridad por dejarnos llevar por lo ideológico, lo político o la polarización. A mí tal vez me pueda parecer mal que lo haya hecho, porque son muy pocos puntos los que Leonardo Orlando en sus ocho años de gobierno ha conseguido, pero entendamos que el Gobierno necesita aliados en la provincia para lograr rascarle un poquito más de votos al correísmo.
No es tan fácil para el Gobierno crecer en una provincia que es bastión del correísmo; es innegable eso. Si no se entiende eso en cada equipo de campaña, no se van a lograr los objetivos. Entonces, me parece que Marcos Zambrano, si lo hizo por estrategia, fue un punto importante. Y si no lo hizo por estrategia, me parece muy honorable que reconozca los resultados de Leonardo Orlando.
- Todo indica que Javier Pincay no va a estar en la papeleta; eso está prácticamente ratificado tras no presentarse a las primarias. ¿Está abierto el panorama o se marca alguna tendencia desde su lectura?
El panorama está abierto si queremos saber ganadores; es muy prematuro hablar de un ganador. Creo que el panorama indica que María José Fernández es la candidata tal vez más conocida a nivel de conocimiento o por las encuestas que circulan. Ahora, el candidato de ADN en Portoviejo no es un mal candidato.
Como mencioné el tema de Agustín Casanova, que Leonel Muñoz es el mejor perfil que tiene la elección en Portoviejo por los resultados que ha dado y cómo se ha desempeñado. Luego hay que ver el correísmo qué va a hacer, si Juan José Peña va a terminar yendo o no. Eso también va a depender de la negociación con la tienda política que tengan disponible en Portoviejo.
-¿Le afecta o no a Juan José Peña?
Le va a afectar un poco más a él en lo cantonal que a Luisa González en lo provincial. Pero en Portoviejo creo que el panorama todavía está abierto. Hay que ver qué hacen los candidatos, qué hace el Gobierno, cómo esto le puede llegar a afectar al candidato Leonel Muñoz y cómo lo puede capitalizar el correísmo o la misma María José Fernández.
Creo que está abierto entre tres candidatos, y puede ser que una opción como Mauricio Navia haga algo interesante. Aunque no se lo ve tanto en medios o tan campañero en este momento, los más fuertes son los tres antes mencionados.
- En cuanto a los votos, si no va Javier Pincay y viene Héctor Párraga a pedir el respaldo, ¿se endosan los votos fácilmente, Fernando?
No, lamentablemente en las seccionales es menos posible. En lo nacional hay un poco de endosamiento, pero en lo seccional es muy complejo porque resalta tu perfil. El hoy gerente de Porto Vivienda tiene un trabajo arduo en el que el alcalde Javier Pincay le puede ayudar: caminar con él y dar buenas referencias.
Hay que ver también si la sanción de sus derechos políticos le permite al alcalde hacer ese acompañamiento. Si hablamos de endosar como tal, de un 100% tal vez le pueda endosar un 10% o 20% de votos, pero no más.
- En lo nacional, sobre todo en Guayaquil, ¿Cómo van a ir configuradas esas candidaturas?
En Guayaquil, va a ir el que fue procurador, tal vez en una alianza o algo que tengan previsto. Recordemos que las confirmaciones o renuncias, aunque no sean públicas de inmediato, tienen valor. Vemos el tema de ADN en Guayaquil: Cynthia Viteri estaba por una tienda política con firma aceptada y de un rato a otro acepta por ADN.
-¿Por qué cree que el Gobierno toma esa decisión? ¿La vieron bien a Cynthia Viteri?
No sé si la vieron bien, pero creo que la vieron con más posibilidades. Era mejor probar con Cynthia que aventurarse a perder con Olsen. Viteri va a tener muchas dificultades. Si cuando estaba en un movimiento hegemónico como el PSC no lo logró con el respaldo de Jaime Nebot, ahora va a estar más complicado porque viene con el desgaste o el aura negativa de la gestión del Gobierno nacional y lo que hizo o no en la pandemia.
- A propósito del Gobierno, ¿ve al presidente de la república haciendo campaña y levantando la mano a sus candidatos?
Seguramente sí. Allí lo que se tendría que analizar es dónde necesita el candidato local que el presidente le levante la mano y cuánto le beneficia o no. Las estructuras provinciales y cantonales deben valorar eso.
Tal vez existen estructuras políticas territoriales en ADN, pero con mucha desorganización. Me refiero a los equipos de campaña. Si viene el presidente y quiere levantar la mano, va a ser difícil decirle que no, pero el equipo debe evaluar el impacto para que no sea lesivo para la candidatura.
Según declaraciones del asambleísta Amado, precandidato en Chone, tenían en mente lograr de 8 a 10 alcaldías en Manabí. A mí me parece elevado el número. Creo que van a ganar un par de alcaldías, pero hoy por hoy 8 me parece demasiado.
-¿Dónde estarían enfocados? ¿En ciudades principales como Portoviejo, Manta, Chone o El Carmen?
Por ejemplo, en Puerto López o Bolívar la alcaldesa Lety Laura tiene muchas ventajas por el financiamiento que el Gobierno ha dado para obras. Ella puede lograr la reelección si capitaliza eso. En Portoviejo, Leonel Muñoz podría ser un perfil que permita al Gobierno generar más obras. En Manta veo la cosa más complicada para hacerle carrera a Jaime Estrada, pero sí puede haber cantones donde el Gobierno gane.
En Chone el panorama es interesante porque hay muchos candidatos choneros a la prefectura. El Gobierno tal vez busque hablar con Leonardo Rodríguez para que decline su candidatura o revise si le conviene más apoyar a Marcos Zambrano que ir a buscar una prefectura donde enfrentar al correísmo, al Gobierno y a Agustín Casanova ya es complicado.
- ¿Cumple el alcalde Rodríguez el perfil para la prefectura?
Sí, es un alcalde con una gestión interesante que ha logrado financiar obras clave con el Gobierno, como la planta de tratamiento de aguas residuales y obras de regeneración urbana. Eso le ayuda en su perfil y beneficia a su candidato Anaobel Álvarez para buscar la reelección en la alcaldía de Chone.