Una mujer de 27 años murió y al menos otras cuatro personas resultaron hospitalizadas el sábado 7 de febrero, en un gimnasio de la ciudad de San Pablo, Brasil, tras una clase de natación, debido a una posible intoxicación por productos químicos utilizados en la piscina, según informó la Policía Civil de San Pablo.
La víctima fatal fue identificada como Juliana Faustino Bassetto, docente, quien participaba de la clase junto a su esposo, Vinicius Oliveira. Durante la actividad, varios asistentes comenzaron a percibir un olor fuerte y un sabor químico intenso en el agua, de acuerdo con testimonios recogidos por las autoridades.
Minutos después, algunos alumnos presentaron ardor en ojos y garganta, dificultad para respirar, náuseas y vómitos. Juliana fue trasladada de urgencia a un hospital, donde sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió, mientras que su esposo permanece internado en estado grave en una unidad de cuidados intensivos.
Entre los afectados también se encuentra un adolescente de 14 años, quien debió recibir asistencia mecánica respiratoria, así como otros dos adultos que fueron hospitalizados por síntomas compatibles con intoxicación. Según el último reporte policial, dos de las víctimas ya fueron dadas de alta.
Hipótesis de la investigación
La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a una mezcla inadecuada o dosificación incorrecta de productos químicos utilizados para el tratamiento del agua de la piscina. Esta situación habría generado la liberación de gases tóxicos en un ambiente cerrado, provocando la inhalación por parte de los asistentes.
Cámaras de seguridad del establecimiento registraron a un empleado manipulando productos químicos dentro del área de la piscina mientras los alumnos se encontraban en el agua. Otra grabación muestra el momento en que Juliana comenzó a descomponerse en el hall de ingreso del gimnasio, con evidentes dificultades para respirar.
Según la Policía Civil, el trabajador habría dejado preparada la mezcla cerca de la piscina, con la intención de aplicarla una vez finalizada la clase. Sin embargo, los gases se habrían dispersado antes, afectando a los presentes.
Intervención policial y situación legal
El caso es investigado por el 42° Distrito Policial de San Pablo como muerte sospechosa y atentado contra la salud pública. En el lugar, los agentes secuestraron muestras de agua de la piscina y un balde con una sustancia química, que serán sometidos a peritajes para determinar su composición y nivel de toxicidad.
De acuerdo con las primeras informaciones, el mantenimiento de la piscina no estaba a cargo de un técnico especializado, sino de un empleado con otras funciones, un elemento considerado clave para establecer eventuales responsabilidades penales.
Clausura del gimnasio e irregularidades
Tras el incidente, la Subprefectura de Vila Prudente ordenó la clausura del gimnasio debido a irregularidades documentales y de seguridad. Las autoridades señalaron que el establecimiento no contaba con licencia de funcionamiento y presentaba deficiencias en sus instalaciones.
La empresa responsable del gimnasio emitió un comunicado expresando su pesar y asegurando que colabora con la investigación. No obstante, familiares de la víctima manifestaron cuestionamientos sobre posibles negligencias en los protocolos de seguridad y en la atención brindada durante la emergencia.
La investigación continúa abierta mientras se esperan los resultados de los análisis técnicos que permitan determinar con precisión las causas del hecho.