Usar uñas acrílicas o de gel se ha convertido en una de las opciones favoritas de las mujeres para tener sus manos siempre arregladas y hermosas. Sin embargo, el uso permanente de estos materiales pueden generar daños.
Es allí donde aparecen los aceites esenciales al rescate, uno de los pocos "hacks" que los manicuristas profesionales realmente respaldan.
¿Por qué usar aceites en mis uñas acrílicas?
Las uñas acrílicas son de polímero (plástico) y no absorben el aceite, pero tus cutículas y tus uñas naturales que están debajo sí lo necesitan urgentemente.
Aplicar aceite diariamente evita que tu uña natural se reseque y se curve, lo que previene que el acrílico se despegue o se levante por los bordes.
Aquí tienes los mejores aceites que deberías buscar:
El rey indiscutible: Aceite de jojoba
Es el ingrediente estrella de la mayoría de los aceites para cutículas comerciales por una razón científica: su estructura molecular es casi idéntica al sebo natural de nuestra piel.
- ¿Por qué sirve? Es de los pocos aceites capaces de penetrar las capas de la uña natural (incluso debajo del acrílico) para mantenerla flexible y fuerte.
Para nutrición profunda: Aceite de almendras
Es extremadamente rico en Vitamina E, zinc y ácidos grasos esenciales.
- ¿Por qué sirve? Hidrata profundamente la piel de alrededor (los canales laterales y la cutícula), evitando que salgan esos molestos y dolorosos padrastros.
Para reparar la piel: Aceite de vitamina E pura
Si en el salón te limaron un poco de más o tienes la piel sensible y enrojecida tras la aplicación, este es el ideal.
- ¿Por qué sirve? Es un antioxidante y reparador celular muy potente que acelera la curación de la piel dañada alrededor de la uña.
La opción multiusos: Aceite de coco
Si no quieres gastar en un producto específico, el aceite de coco virgen funciona de maravilla.
- ¿Por qué sirve? Tiene propiedades antimicrobianas y antifúngicas naturales, lo que ayuda a proteger la zona de posibles infecciones si llega a filtrarse humedad entre el acrílico y tu uña.
¿Cómo y cuándo aplicarlos?
- La constancia es la clave: Aplica una gota en la base de cada uña (en la cutícula) al menos una vez al día (lo ideal es antes de dormir para que actúe toda la noche).
- El masaje: No solo lo dejes ahí; dale un ligero masaje circular a la cutícula y los lados de la uña. Esto estimula el flujo sanguíneo y ayuda a que tu uña natural crezca más sana y fuerte.